Redacción BLes– El vicepresidente de Facebook, Nick Clegg, admitió que las empresas encargadas de ‘verificar’ la autenticidad de la información publicada en la red social, podrían tener su sesgo político y aplicarlo en beneficio de su propia agenda, faltando a la imparcialidad esperada.

Tales declaraciones fueron hechas por Clegg ante la Comisión Europea, al describir la manera en la que su gigantesca empresa clasificaba la desinformación en el sitio, según documentos de noviembre filtrados recientemente, informó Daily Mail el 13 de junio. 

“Él [Clegg] también destacó que los verificadores de hechos independientes no son necesariamente objetivos porque tienen su propia agenda”, se expresa en el documento. 

En este sentido, el exsecretario de Estado del Departamento para la Salida de la Unión Europea, David Jones, describió los comentarios de Clegg como “profundamente preocupantes”.

Y añadió: “La admisión destruye por completo la credibilidad de los propios procedimientos de Facebook. No ofrece a las organizaciones de noticias ningún derecho de apelación cuando las censura, aunque pueda haber actuado siguiendo el consejo de los verificadores de hechos que están motivados por ‘su propia agenda’”.

Por su lado, Facebook reaccionó a la filtración de su vicepresidente diciendo entre otras cosas: “Nick nunca sugirió que nuestro programa de comprobación de hechos fuera tendencioso”.

Los verificadores de hechos contratados por Facebook fueron anunciados en el 2016, y su labor ha sido fuertemente criticada por haber causado ‘desastres’ entre los usuarios de la inmensa red que no siguen su narrativa izquierdista. Un procedimiento similar es seguido por Twitter. 

Además de la fuerte censura aplicada a los conservadores, también censuró la posibilidad de que el virus PCCh (Partido Comunista de China) o Covid se hubiera fugado de un laboratorio, o de que fuera hecho por el hombre o fabricado.

Por su parte, la autora conservadora estadounidense, Candace Owens, dijo que los verificadores han demonizado su cuenta, según The Daily Wire del 17 de noviembre.  

“Es hora de verificar a los verificadores”, dijo Owens en un video publicado en Twitter. “Voy a poner al descubierto a estos tontos y a averiguar cuál es la relación que tienen con Facebook”.

Y agregó: “¡¿Adivina qué?! Estoy demandando OFICIALMENTE a los “Fact-Checkers” que son solo activistas, realmente”, escribió Owens en uno de sus tuits al que adjunta un video suyo.

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De hecho, el mismo CEO de Twitter, Jack Dorsey, reveló que en solo dos semanas, entre el 27 de octubre y el 11 de noviembre, había eliminado cerca de 300 mil tuits sobre las elecciones. Además de marcar o eliminar unas 50 publicaciones del presidente Donald Trump.

Otro de los temas importantes para los ciudadanos que fue censurado ferozmente por Facebook en octubre, fue el denunciado por el New York Post donde presentaba miles documentos que señalaban la aparente corrupción del entonces candidato demócrata presidencial, Joe Biden, y de su hijo Hunter.

Es de tener en cuenta que la aparentemente independiente Red Internacional de Verificación de Datos (International Fact-Checking Network, IFCN), cuyos miembros determinan qué publicaciones son fidedignas y cuáles no, son parte del Instituto Poynter para Estudios Mediáticos creada en el 2015. 

IFCN en los últimos años obtuvo dinero de Google, de la MacArthur Foundation, de Bill and Melinda Gates Foundation, de la Carnegie Foundation, de la Open Society Foundations [de George Soros] y de Omidyar Network, entre otras.

Los contenidos de Facebook en casi todo el mundo quedan a cargo de verificadores  bajo la estricta supervisión del Instituto Poynter, y deben adelantar los procesos de selección y cumplir las normas de “verificación de veracidad”, además de firmar el código de principios de la IFCN, obtener la certificación y aceptar las revisiones del mismo instituto.

José Hermosa – BLes.com