El bloque europeo emitió un comunicado donde asegura que tanto China como Rusia se concentraron estos últimos meses en generar campañas de desinformación para ocultar datos del coronavirus e intentar limpiar su imagen frente a la pandemia más dañina en los últimos 100 años.

Algunos terceros países, en particular Rusia y China, emprendieron campañas de desinformación sobre el COVID-19 en la Unión Europea y en el mundo, para socavar el debate democrático, exacerbar la polarización de la sociedad y mejorar su propia imagen“, expresa un documento que el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrel, y la vicepresidente de la Comisión de Valores y Transparencia, Vera Jourova, presentarán formalmente en la tarde de este miércoles.

El informe busca luchar contra la desinformación vinculada a la pandemia, el mayor dolor del régimen de Xi Jinping, que intenta, a toda costa, censurar los intentos de varios gobiernos por revelar la verdad oculta detrás del coronavirus. Además, Borrel reclamó a los países del bloque europeo más dinero para la lucha contra la desinformación.

Como anticipamos desde La Derecha Diario, el gobierno chino viene hace tiempo censurando la información que publica la Unión Europea, particularmente un párrafo de una reciente publicación donde la delegación europea hablaba sobre la necesidad de la clarificación del origen del coronavirus.

Previamente, Alemania había pedido también respuestas sobre el desenlace del coronavirus a partir de un informe de inteligencia que apuntaba a una complicidad del régimen chino y la Organización Mundial de la Salud para ocultar datos del COVID-19. 

Australia, además, fue amenazada por el embajador chino por sumarse a este pedido clarificador, advirtiendo que “habrá severas consecuencias económicas” si se prosigue con estas investigaciones.

Desde que el régimen chino dejó escapar el coronavirus de su país, se concentró poco en su combate, y más en el estricto control de la información que se difunde en el mundo.

A nivel local, en los primeros meses el gobierno estuvo desapareciendo médicos y epidemiólogos, y ejerciendo una violencia pocas veces vista contra los ciudadanos que presentaban síntomas del virus, muchas veces arrancándolos de sus casas e internandolos de  manera compulsiva a, a pesar de que solo presentaban síntomas leves.

A nivel global, se negó a cooperar con los gobiernos del resto del mundo y se dedicó a silenciar a aquellos gobiernos que presentaron información contraria a la que ellos habían publicado. Por ejemplo, el gobierno de Taiwán que alertó tempranamente a la OMS y al mundo sobre la severidad del virus, fue desestimado por Xi Jinping y la comunidad científica internacional agachó la cabeza.

La Unión Europea, mientras comienza finalmente a flexibilizar las restricciones de las cuarentenas, intenta encontrar al verdadero culpable de este desastre.
Las autoridades europeas consideran que los investigadores y las organizaciones de la sociedad civil tienen un papel crucial que desempeñar, pero las plataformas no les han dado suficiente poder durante la actual crisis de salud pública“.

Fuente: Derecha Diaria.