Redacción BLes – Un ingeniero nuclear de la Armada estadounidense y su esposa estaban preparados para abandonar Estados Unidos tras vender información confidencial de diseños de submarinos nucleares a clientes extranjeros, según los fiscales.

Según Politico, Diana y Jonathan Toebbe, de 45 y 42 años de edad, de Annapolis, Maryland, ya tenían dinero en efectivo, guantes de goma, una cartera de criptomonedas y los pasaportes de sus hijos listos para abandonar su país.

El abogado defensor dijo que la señora Toebbe, como liberal, se estaba preparando para salir de Estados Unidos por su decepción si el ex presidente Donald Trump era elegido.

Mientras que el agente especial del FBI Peter Olinits estuvo de acuerdo en que vio detalles que sugerían las afirmaciones, la fiscal federal adjunta Jessica Smolar lo descartó.

“La motivación de eso es irrelevante”, dijo Smolar. “Lo que sea que la desencadenó para ayudar e instigar a su marido con este delito federal muy grave no ha desaparecido”.

Fueron arrestados el 9 de octubre cuando realizaban el tercer intercambio de las tarjetas SD (de memoria extraíble para teléfonos móviles, y ordenadores portátiles) que les permitiría ganar 70.000 dólares.

La pareja recibió un total de 100.000 dólares en criptodivisas por todos sus intercambios exitosos. Sin embargo, por las miles de páginas completas de información clasificada sobre submarinos nucleares, buscaban 5 millones de dólares.

Las tarjetas de memoria se dejaban en lugares camufladas, como por ejemplo dentro de medio sándwich y envoltorios de chicles.

Su cliente resultó ser un agente encubierto del FBI que se hacía pasar por un representante extranjero. Se sugirió que actuaba para un país que quería desarrollar un programa de submarinos nucleares.

La agencia de noticias añadió que Jonathan Toebbe había abandonado su opción de impugnar la detención como empleado civil en el Astillero Naval de Washington.

Los abogados de su esposa, la Sra. Diana Toebbe, madre de un niño de 11 y otro de 15 años, solicitaron la libertad provisional. Fue acusada de ayudar a su marido a cometer la fechoría.

El FBI dijo que tenía pruebas de que ella acompañaba a su marido cada vez que éste “dejaba caer” la tarjeta SD de memoria. Sus abogados defensores argumentaron que ella podría no haber sabido qué negocios estaba haciendo su marido.

“No tiene ni idea de lo que el Sr. Toebbe le dijo a la Sra. Toebbe que estaba haciendo”, dijo el abogado defensor, señalando que el FBI no había puesto micrófonos a la acusada en esta investigción.

Laura Enrione – BLes.com

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