Redacción BLesUn hospital de Boston basará la atención a sus pacientes en la teoría racial crítica, dejando en último lugar a los blancos, luego de haber atendido a personas consideradas de otras razas como la negra o la latina.

Más aún, propone que su iniciativa sea tenida en cuenta como parte de una etapa piloto que permita aplicar su modelo de atención a nivel nacional, de acuerdo con Washington Examiner del 8 de abril. 

Esta propuesta surgió en el Brigham and Women’s Hospital, que es el segundo hospital docente más grande de la Facultad de Medicina de Harvard y el de mayor capacidad de Longwood en Boston, Massachusetts.

“Junto con una coalición de colegas médicos y líderes hospitalarios, hemos desarrollado lo que esperamos sea un programa piloto replicable para corregir directamente muchas desigualdades raciales en la atención médica”, escribieron en un artículo los instructores de la Escuela de Medicina de Harvard Bram Wispelwey y Michelle Morse.

La política de este hospital preferirá a “pacientes negros y latinos y miembros de la comunidad”, sobre los enfermos de la raza blanca, como parte de un supuesto “marco de reparaciones” desde el enfoque de una “agenda antirracista para la medicina”.

Adicionalmente, los autores pretenden equilibrar la “desigualdad racial” con “transferencias de dinero y atención con descuento o gratuita” solo para las minorías.

Wispelwey y Morse fueron estimulados por las políticas izquierdistas de los demócratas, evidenciadas con los procedimientos seguidos por la administración Biden.

“Animamos a otras instituciones a proceder con confianza en nombre de la equidad y la justicia racial, con el respaldo proporcionado por las recientes órdenes ejecutivas de la Casa Blanca”, escribieron los autores. 

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Por su parte, las directivas del hospital se pronunciaron considerando el artículo de Wispelwey y Morse como expresión de sus opiniones, no obstante aplicarán los lineamientos que contiene a quienes sufren ciertas enfermedades cardíacas. 

Se trata de “un programa piloto para pacientes con insuficiencia cardíaca, que pretende abordar las desigualdades raciales encontradas en un estudio reciente que descubrió que la raza, así como otros factores, afectaban a quiénes eran admitidos en el servicio de cardiología del hospital”, divulgaron en una declaración citada por Washington Examiner. 

Como era de esperarse, este polémico programa de atención hospitalaria que discriminará la atención a los blancos, sin basarse en la ciencia ni en la urgencia por preservar la vida de los pacientes, generó indignación y amplio rechazo en las redes. 

“¿Usted llama a esto anti-racista? ¡POSIBLEMENTE no podrías ser más IGNORANTE! ¡Eres el epítome del racismo!”, protestó airado el usuario de la red identificado como @DaveSchreiber3, dirigiendo su mensaje al hospital.

Asimismo, el usuario @Right_Hippie hace notar el racismo evidente que se desprende de esos enfoques del hospital, exclamando lo obvio: “¡El racismo es racismo sin importar el color de la piel!”.

En este contexto, el autor Tom Tillison hace pensar que las polémicas aplicaciones de las llamadas “reparaciones” con consecuencia de la muerte del drogadicto afroamericano  George Floyd, ocurrida hace cerca de un año, al ser detenido por la policía. 

“El Partido Demócrata radical de hoy en día tuvo mucho éxito al explotar la muerte de George Floyd para establecer como hecho la doctrina tóxica de la teoría racial crítica”, escribió Tillison.

Y agregó: “El partido llegó a este codiciado puesto con una gran ayuda de la América corporativa, la industria del deporte, junto con sus aliados tradicionales, los medios de comunicación liberales en gran medida corruptos”.

José Hermosa – BLes.com