La policía al servicio del régimen comunista amenazó con matar al vicepresidente del Partido Libertario Cubano, Heriberto Pons, si continúa denunciando los abusos del Gobierno de partido único. Para dar peso a sus palabras, golpearon al activista brutalmente en las piernas. Asimismo, hubo heridas en la zona inguinal, en el rostro y en la espalda. Los golpes laterales causaron secuelas en su zona pulmonar que son visibles en placas que le tomaron para verificar su estado de salud.

No obstante, al tratarse de un opositor al régimen, se reservó su diagnóstico. Los médicos no le pueden indicar qué padece. En tal sentido, PanAm Post consultó con el biomédico chileno Esteban Zapata respecto a las placas. El experto señaló que se observa contusiones graves en tórax y abdomen. Asimismo, recalcó que posiblemente tenga un sangrado inespecífico en la zona torácica, producto de los golpes.

Al momento, Heriberto Pons sufre intenso dolor y dificultad para respirar. Pese a las amenazas en su contra, insistió que, contrario a la voluntad del régimen, se sepa lo que sucedió y se denuncie públicamente los abusos de los comunistas en Cuba contra la disidencia.

Pons, quien se mantienen firme en su lucha desde el Partido Libertario en Cuba, informó que mientras le propiciaban los golpes, dos vecinos de la zona, también opositores, arrojaron piedras contra la policía y lograron que estos dejaran de violentarlo. Sin embargo, desconoce si sufrieron un destino similar o no fueron detenidos, pues por los golpes lo trasladaron inmediatamente al hospital.

Un encuentro con un desenlace fatal

Pons contó que los policías se subieron a un Lada, modelo 4×4 de la marca rusa, para marcharse. Cabe resaltar que el parque automotriz de Cuba está quedado en el tiempo. Entre vehículos soviéticos y coches clásicos de los años 50, previo a la revolución comunista es lo que más se ve; salvo para los nietos de Fidel Castro que manejan coches deportivos de lujos.

«Nosotros somos sencillos, pero de vez en cuando hay que sacar estos jugueticos que tenemos en casa», dijo Sandro Castro, mientras paseaba en un Mercedes Benz en una oportunidad.  Fue tal la polémica que generó la grabación, que pidió una «disculpa sincera», tras ser increpado por sus privilegios en una isla donde abunda el hambre y la necesidad.

Hoy, por ejemplo, la mayor carencia es médica. No existen pastillas que alivien el dolor para quienes sufren, como es el caso de Heriberto Pons. La falta de suministros básicos fue uno de los agravantes que impulsó a las manifestaciones contra el régimen, desatadas el 11 de julio.

Desde entonces, la mirada mundial está puesta sobre Cuba, luego que al menos 61 ciudades se levantaron contra el Gobierno de partido único, hartas de 62 años sometidos por los comunistas empobrecedores. Por eso el régimen arremete contra quienes se atreven a cuestionarlo y silencian, mediante la fuerza, a quienes lo hacen.

En el caso del Partido Libertario Cubano (y los demás partidos opositores), el castigo se agrava. Pues solo el Partido Comunista es permitido, los demás son ilegales. De hecho, en el artículo 5 de la Constitución establece el carácter único del partido «fidelista, marxista, leninista». Esto legitima el ataque contra quienes son vistos como «contrarrevolucionarios», lo que para el oficialismo es una amenaza contra el sistema de control.

Así sucedió con el vicepresidente del Partido Libertario Cubano. Así sucede con quien se atreva a denunciar al régimen.

Por Mamela Fiallo Flor – Panam Post.

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