Luego de tres días de intensa búsqueda, el cuerpo de Leandro Ramos, el parapentista argentino accidentado en Uruguay, fue encontrado por vecinos del balneario La Pedrera. El instructor había desaparecido en el mar el domingo producto de un desperfecto técnico durante un vuelo en el que viajaba con una mujer, que logró ser rescatada.

Según el medio local La Paloma Diario Digital, fueron dos lugareños los que descubrieron el cadáver del instructor en la playa El Desplayado y dieron inmediato aviso a las autoridades locales. “Bajé como todas las mañanas al amanecer a disfrutar del paisaje y me encontré con una persona que estaba en el médano y con algo que se movía adentro del agua. Vi que podía ser el parapente de este muchacho y lo enganchamos con una cuerda, con la que logramos sacarlo”, contó Pablo García, uno de los vecinos que encontraron el cuerpo.

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Horas antes de que se produjera el hallazgo, familiares de Ramos se habían manifestado poco optimistas acerca de la búsqueda. “Ya sabemos, al ver esta imagen (la del mar), que no lo tenemos con vida, pero queremos recuperarlo, tener el cuerpo y darle el último adiós”, afirmó Zully, su hermana.

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El accidente

Ramos viajó a Uruguay como punto de partida de una extensa travesía que tenía planeada por toda Latinoamérica. Para recaudar dinero, con este objetivo comenzó a recorrer distintos balnearios donde realizaba bautismos de vuelo.

Así fue como llegó el turno de Cecilia Corso, de 56 años, con quien el instructor emprendió su último viaje en parapente. En diálogo con Telemundo, la mujer contó: “Salí filmando todo, una belleza, una experiencia alucinante. Cuando volvíamos apagó el motor y me dijo: ¿qué te pareció? Y le dije: Lo mejor que hice en mi vida. Y ahí encendió el motor de nuevo, no sé qué pasó pero fue cuando empezamos a caer”.

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Según el relato de Corso, ambos tuvieron grandes dificultades para liberarse de los arneses una vez que cayeron al mar. “Me acercaba y él se agarraba de mí y me hundía. Me alejé. Luego volví a acercarme y a intentar tranquilizarlo, pero estaba aturdido. Le dije: Agarrate de algo. Después quedó toda la vela entre nosotros y no lo vi más”, aseguró.

Fuente: El Tribuno.

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