Toda la familia de Lilly-Jo Caldcott sabía que era una persona alegre y brillante. Pero un día, la niña de 10 años comenzó a mostrar cada vez menos interés en las cosas que amaba.

Dejó de salir a jugar con sus amigos. Dejó de salir con su familia. Dejó de explorar al aire libre. Y luego también empezó a dejar de comer.

Todo esto comenzó pocas semanas después de que Lilly-Jo comenzara a asistir a una escuela secundaria en Worcester, Inglaterra. Le dijo a su madre, Jess, que estaba lidiando con algunos problemas con una compañera de clase.

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Esta joven la empujaba, le tiraba del pelo y la golpeaba. En una ocasión, golpeó la cabeza de Lilly-Jo con la puerta de un casillero.

Según dialogó con el medio local Worcester News, en solo 12 semanas, Lilly-Jo comenzó a esconderse casa vez más y más. Su madre habló con el personal de la escuela, pero no pasó nada.

Lilly-Jo ya no quería ir a clases y no era fácil convencerla. Se enfermaba, se negaba a comer y se alejaba cada vez más de las actividades sociales.

Entonces, un día, Lilly-Jo admitió que se había tragado un gran número de pastillas para intentar suicidarse.

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El 14 de noviembre de 2019 Jess la llevó rápidamente a su médico.  Poco después, Lilly-Jo comenzó a desorientarse, y el doctor le dijo a la madre que la llevara a un hospital tan pronto como fuera posible.

Lilly-Jo fue admitida en el hospital y lo más desgarrador es que ese día era su cumpleaños.

Afortunadamente, después de ser monitoreada durante la noche, se despertó en una condición estable a la mañana siguiente.

Los médicos le dijeron a Jess que, si se hubiera continuado por dos semanas más, la pobre niña habría fallecido.

En unas pocas semanas, había pasado de ser brillante y feliz a suicida.

Jess Brown / Facebook

Después del incidente, Jess sacó a su hija de la escuela en cuestión.

Ahora, con su hija a salvo, finalmente ha decidido hablar sobre lo que pasó, y la escuela no tardó en responder.

El director declaró que se tomaron medidas tan pronto como se denunció por primera vez el caso de hostigamiento y que el personal se tomó muy en serio las acusaciones.

El director también hizo referencia a la “estricta” política de la escuela contra los matones.

Evidentemente, lo que estaban haciendo no era suficiente para proteger a Lilly-Jo.

Jess Brown / Facebook

Afortunadamente, Lilly-Jo está a salvo ahora y cuenta con el apoyo de su familia y de personas de todo el mundo, pero muchos niños y niñas no son tan afortunados.

La intimidación en las escuelas es una situación muy grave y debe ser tratada como tal.

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