Una mujer de Washington, capital de EE. UU., se enfrenta a cargos de asesinato luego de que los investigadores dijeran que sacudió a una niña de 3 años de edad hasta la muerte, y después de haber hecho que la niña sufriera meses de horribles abusos.

Citando documentos de la corte, FOX Q13 informa que Kamee Dixon, de 27 años, ha sido acusada de asesinato en segundo grado en relación con la muerte de Hazel Homan, de 3 años. Dixon compareció en el Tribunal Superior del Condado de Whatcom a principios de esta semana, donde los fiscales expusieron los detalles del horrible abuso infantil que supuestamente se prolongó durante meses, lo que llevó a la muerte de Hazel en noviembre.

Según los médicos, la causa oficial de la muerte de Hazel fue el “Síndrome del bebé sacudido”. Dixon está acusada de matar a la niña mientras vivía con el padre de Hazel, Brandon Homan. La pareja vivía en Bellingham, a unas 88 millas al norte de Seattle.

La pareja había estado viviendo junta desde el verano, dicen los documentos de la corte. Dixon cuidó de la niña mientras su padre trabajaba, no era la madre biológica de Hazel.

El 27 de noviembre, el día en que Hazel fue llevada apresuradamente al Harborview Medical Center en Seattle, Dixon fue la único que estaba a cargo de su cuidado mientras Homan estaba en el trabajo. Un día después, la niña fue declarada con muerte cerebral, y días después falleció.

Según documentos de la corte, vivía a tiempo completo con su padre después de que los Servicios de Protección Infantil (CPS, por sus siglas en inglés) la pusieron bajo su cuidado en junio de 2019. Anteriormente había vivido con su madre biológica.

Los médicos dijeron que después de la muerte de la niña, un médico forense notó que Hazel tenía múltiples huesos rotos que ocurrieron dentro de los seis meses anteriores a su muerte. La niña también tuvo hemorragia cerebral e hipotermia, según documentos de la corte.

Los miembros de la familia que cuidaron a Hazel el 3 de agosto dijeron que notaron una cicatriz de una quemadura de cigarrillo en su piel y moretones en el pecho y en los hombros. Los investigadores dijeron que los profesionales médicos también notaron una herida sanada que parecía haber sido causada por una quemadura de cigarrillo.

Durante el mismo mes, un amigo presenció cómo la sospechosa duchaba a la niña por haberse hecho pis encima. El amigo dijo que Dixon dejó a Hazel en la ducha por mucho tiempo. La niña estaba temblando y tenía los “dientes apretados” y además contó que detuvieron a la mujer antes de que le provocara más daño a la pequeña.

En octubre, los SPI se involucraron después de que Hazel tocó una estufa caliente y fue llevada al Harborview Medical Center en Seattle. Durante el mismo mes, un médico notó que la niña tenía una quemadura química alcalina en el ojo.

Según The Bellingham Herald, Brandon Homan, quien supuestamente cree que Dixon es inocente, se presentó en la audiencia del tribunal esta semana y pidió al juez que redujera la fianza del sospechosa. Homan dijo que se le debería permitir a Dixon ver a su hijo mientras espera el juicio.

“Kamee ayudó a manejar y tratar a Hazel como si fuera la hija suya desde el principio. Nunca abusamos de nuestros hijos. Hasta ahora tenía a los SPI encima, si hubo negligencia, ¿por qué no estaban allí?”, comentó Homan.

Otros miembros de la familia, incluyendo al abuelo materno de Hazel, Jason Pederson, pidieron al juez que mantuviera a Dixon entre rejas.

“Mi nieta, que nunca más podré sostener, ver o visitar”, dijo Pederson al juez. “Tengo el corazón roto, y estoy destrozado, y Hazel necesita justicia.”

El fiscal Erik Sigmar argumentó que, dada la magnitud de las lesiones del niño y los cargos, Dixon debería ser considerada peligroso para la sociedad.

“La corte encontró una causa probable para que la acusada cometiera asesinato en segundo grado contra una niña de 3 años de edad, y no sería raro que un fiscal como yo le pidiera a la corte una fianza de 1 millón de dólares por un delito violento grave. Pero este caso es diferente”, dijo Sigmar en la corte.

“La víctima era especialmente vulnerable y no participó en el giro de los acontecimientos que llevaron a su madrastra, literalmente ‘a sacudir’ la vida de ella.”

El juez fijó la fianza de Dixon en un millón de dólares.

Los documentos de la corte indican que Dixon tiene un historial de problemas legales. En 2012, fue condenada por robo y allanamiento de morada. En 2017, fue condenada por manipulación de testigos.

videoinfo__video2.bles.com||01e257be6__

Ad will display in 09 seconds

Fuente de video: The Belling Hamherald.

Fuente: Crime Online.

[descarga nuestra APP para recibir nuestro contenido destacado]

Te puede interesar: Esto es tan atroz, tan horrible, la humanidad no puede ser tan mala…

videoinfo__video2.bles.com||1df94c986__

Ad will display in 09 seconds