Redacción BLesEl representante republicano Andy Biggs, el lunes manifestó su preocupación sobre las políticas migratorias del presidente Joe Biden, las cuales estarían provocando un aumento exponencial de inmigrantes ilegales ingresando a los Estados Unidos por la frontera Sur, pero particularmente llamó la atención la gran cantidad de niños menores de 17 años sin compañía de sus padres intentando ingresar.

Biggs en diálogo con NewsMaxTV, manifestó una preocupante advertencia sobre lo que está sucediendo en la frontera de Estados Unidos con México desde que Biden implementó las nuevas políticas migratorias de flexibilización de controles fronterizos.

Según argumentó el representante de Arizona, las nuevas medidas crearon un claro “incentivo” para la inmigración ilegal, lo que ha llevado a “un aumento masivo de niños menores no acompañados” que cruzan la frontera.

En línea con lo que vienen denunciando muchas autoridades de las ciudades fronterizas, Biggs aseguró: “Lo que estamos viendo en este momento es un aumento en el número de personas detenidas todos los días”, y agregó “cuando hablé con los agentes de la Patrulla Fronteriza, lo cual hice hace apenas dos días, estamos hablando de que se detienen a 6.500 personas al día”.

Lo que resulta más preocupante aún, es que se estipula que cada dos detenidos hay por lo menos uno que logra evadir los controles. Por lo cual habría unas “3.000 personas más o menos entrando al país todos los días, y entrando ilegalmente”, según palabras de Biggs.

Otra cuestión, no menos alarmante, es que de los niños y adolescentes que ingresan ilegalmente al país, sobre todo aquellos que ingresan sin compañía de su familia, una gran cantidad de ellos pertenece a las peligrosas pandillas que abundan en centroamérica como la reconocida MS-13.

“También estamos viendo un aumento masivo de menores no acompañados, muchos de los cuales ahora están en la categoría de edad de 15 a 17 años, lo que nos dice que estamos comenzando a ver el reingreso de la MS-13 y otros pandilleros en el país. Eso es lo que está sucediendo, en tiempo real, en la frontera”, aseguró el representante Biggs.

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Durante el gobierno de la administración Trump, existió una política concreta de erradicar las pandillas dentro de los Estados Unidos y potenciar los esfuerzos para impedir su ingreso. 

De hecho, el expresidente Trump firmó una orden ejecutiva en 2017 para dirigir al gobierno federal a luchar contra organizaciones criminales transnacionales, incluyendo la MS-13. El fiscal general Barr dijo en un comunicado en ese entonces: “En 2017, el presidente ordenó al Departamento de Justicia que fuera a la guerra contra la MS-13, y eso es lo que hicimos”.

Según datos oficiales, gracias a la construcción de la muralla en la frontera sur, se redujo entre 2019 y 2020 hasta un 77% el flujo de inmigrantes menores de edad ilegales desde Centro América, y esto impactó en la posibilidad para reclutar nuevos miembros de la pandilla MS-13 dentro de los Estados Unidos, teniendo en cuenta que los niños sin familia son el blanco preferido de los pandilleros para incorporar a sus filas.

Desgraciadamente, los nuevos lineamientos progresistas están llevando a retroceder con todos los avances logrados en materia migratoria durante los últimos 4 años, en los que se apuntó a recibir una inmigración controlada, legal y con garantías.

Andrés Vacca – BLes.com