Redacción BLesEl Dr. Clarence Thomas, junto con Samuel Alito considerados los últimos jueces constitucionalistas de la Corte Suprema, emitió una opinión el 5 de abril advirtiendo que las compañías de redes sociales como Twitter y Facebook tienen que ser reguladas como servicios públicos en vez de privadas.

La opinión del juez fue emitida en el caso contra el expresidente Donald Trump a quien demandaron por bloquear usuarios que comentaban maliciosamente en su cuenta de Twitter.

En la instancia anterior, el juez del Tribunal Federal del Segundo Circuito falló en contra del ex presidente, diciendo que, como funcionario público, no podía privar a otros de poder interactuar con sus tuits, ya que estaba limitando sus derechos de la Primera Enmienda y, al ser un funcionario público, sus tuits formaban parte de la información pública.

El Dr. Thomas si bien estuvo de acuerdo con el fallo, notó que finalmente fue Twitter quien expulsó a Trump de su plataforma.

“Como ha dejado claro Twitter, el derecho a cortar la palabra está en manos de las plataformas digitales privadas. La medida en que ese poder importa a efectos de la Primera Enmienda y la medida en que ese poder podría modificarse legalmente plantean cuestiones interesantes e importantes”, escribió Thomas.

En efecto, que Trump haya bloqueado a unos cuantos usuarios no representó una restricción en la libertad de expresión de estos usuarios, que podían seguir leyendo sus tweets solo no comentar, pero la expulsión total de Twitter sí.

“Si parte del problema es el control privado y concentrado sobre los contenidos en línea y las plataformas disponibles para el público, entonces parte de la solución puede encontrarse en las doctrinas que limitan el derecho de una empresa privada a excluir”, dijo el Dr. Thomas.

Los argumentos del juez se basan en que una compañía al proveer un servicio donde se intercambian opiniones como las redes sociales, se deben considerar como servicio público y como tales no pueden negar el acceso a nadie. Es decir, dejarían de estar protegidos por la Sección 230 de la Ley de Decencia en la Comunicación.

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“Las plataformas digitales de hoy en día ofrecen vías para una cantidad de discurso sin precedentes en la historia, incluido el discurso de los actores gubernamentales. Sin embargo, también es inédito el control concentrado de tanta expresión en manos de unos pocos particulares”, escribió el juez.

Si bien la opinión del Dr. Thomas no es un fallo con consecuencias legales reales pues el caso contra Trump no abarcaba este aspecto, es una clara advertencia y fundamento para poner fin a la censura selectiva de los gigantes de Silicon Valley.

“Pronto no tendremos más remedio que abordar cómo se aplican nuestras doctrinas jurídicas a las infraestructuras de información altamente concentradas y de propiedad privada, como las plataformas digitales”, sentenció el juez.

Con el control demócrata tanto de la Cámara como del Senado, y con gran cantidad de jueces federales en las cortes, resulta difícil imaginar que finalmente se legisle a las Big Tech, pues su censura selectiva favorece la causa demócrata.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com