Sara tenía 26 años y estudiaba un programa de formación en el Instituto Tecnológico de Energías Renovables porque quería labrarse un futuro profesional pero no pudo. 

La joven procedía de León pero llevaba años viviendo en Tenerife y residía con su abuela en el barrio de San Isidro. Desde hace tres meses convivía en esa vivienda con su presunto agresor, un joven de 29 años que, esta madrugada, y tras una fuerte discusión, presuntamente clavó un cuchillo a Sara en el cuello.

Sara pudo llamar a la policía pero los servicios sanitarios que llegaron al domicilio, también alertados por los vecinos, no pudieron hacer nada para salvar su vida dado que, debido a la gravedad de las heridas, ya había fallecido.

La pareja, que se había conocido por internet 10 años antes, había comenzado una relación meses atrás. No obstante, Sara, días antes de ser asesinada, había advertido a sus allegados que estaba “agobiada” y que sentía “mucha ansiedad” por el comportamiento de Jaime, el presunto asesino, porque la vigilaba y la miraba el movil. “Que trate de ver mi móvil no sabes lo que me molesta”, se quejaba a un amigo.

También reconocía que no sabía “cómo decirle las cosas. No sé manejar esto. Yo lo dejé por la noche cargando en el baño. Y se levantó y vi que tardaba. Y fui a ver si estaba bien. Y disimuló. Pero cuando miré, mi móvil estaba encendido y con la pantalla del pin de la tarjeta sim”.

Una de sus amigas también estaba al tanto de la situación. Asegura que le había hackeado la cuenta de Facebook y que leía sus mensajes. No obstante, le había contado que él iba a regresar a Colombia, su país de origen, pero antes de ello acabó con su vida tras una fuerte discusión.

Fuente: 20minutos.

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