Redacción BLesUna reciente encuesta llevada a cabo por la organización benéfica Pregnant Then Screwed, informó que una de cada cinco mujeres que dieron a luz en diciembre pasado en Gran Bretaña fueron obligadas a utilizar tapabocas durante el trabajo de parto o la cesárea.

La encuesta, publicada por la BBC News, reveló que el 20% de las embarazadas que participaron de la muestra representativa de estudio fueron obligadas a utilizar máscara durante el parto, tanto las que tuvieron parto natural como las que lo tuvieron por cesárea.

El uso de tapabocas está en el centro de las críticas de incontables estudios por sus contraindicaciones en distintos aspectos. Como es sabido aún no existe un consenso absoluto sobre su uso y por tal motivo aún es exigido por gran parte de los gobiernos, y recomendando ampliamente por poderosas aunque también cuestionadas organizaciones, tales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Pero a pesar de las disputas sobre el uso y el alcance del tapabocas, había hasta el momento ciertos límites que aún no se habían sobrepasado. Tal es el hecho de que una embarazada en el momento del parto sea obligada a utilizarlo. Algo que parece del más mínimo sentido común, no lo fue para muchas instituciones y profesionales de la salud de Gran Bretaña

Una de las víctimas a la que le impusieron el uso de tapabocas, dialogó con la BBC al respecto. Rosie Brown, quien dió a luz a su tercer hijo en diciembre, declaró tener fobia al vómito. Y el olor de la máscara le provocó náuseas, lo que a su vez la hizo “entrar en pánico” justo en el momento donde estaba por dar a luz.

“Me estaba haciendo sentir muy enferma. Me la pusieron en la cara mientras estaba en un parto avanzado”,  dice Rosie.

Y agregó: “Estamos tan condicionados a usarlos que no lo cuestioné. Así que entre la claustrofobia y el dolor, me entró el pánico de que iba a vomitar dentro de mi máscara”.

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La investigación llevada a cabo indica que el caso de rosie no fue el único, de hecho fue sólo uno de miles de posibles situaciones similares.

Natalie Titherington, otra de las víctimas dijo: “Alguien me puso la máscara. Dije ‘no puedes hablar en serio’ y ella respondió ‘sí’”, y agregó que mientras usaba la máscara durante las dolorosas contracciones, estaba “jadeando por aire y se sintió completamente sofocada”.

“Intenté quitarme la máscara en un momento, pero me dijeron que tenía que volver a ponerla”, agregó.

Este tipo de situaciones, que según la encuesta pudo haber sido padecido por miles de parturientas, fue incluso en contra de las recomendaciones expuestas en un documento informativo del Royal College of Midwives (RCM) y el Royal College of Obstetricians and Gynecologists (RCOG).

Joeli Brearley, fundadora de Pregnant Then Screwed, dijo a The Guardian : “La investigación que hicimos en diciembre mostró que solo el 53 por ciento de las mujeres se sienten escuchadas durante el trabajo de parto”.

La Sra. Brearley continuó: “Cuando superpone eso con el hecho de que al 50 por ciento de las mujeres que se someten a cesáreas se les dice que usen una máscara, y al 10 por ciento de las que están en trabajo de parto natural, está agregando una barrera de comunicación literal cuando las restricciones al parto significan que algunas mujeres están dando a luz solas”.

A pesar de las claras normativas que indican que las embarazadas no deben ser exigidas a utilizar tapaboca, no se sabe aún porque una proporción tan grande de ellas sí fue obligada a usarlo. Lo que está claro es que el nivel de paranoia que se ha logrado infundir en la población ha afectado incluso a ciertos profesionales de la salud que evidentemente están perdiendo todo razonamiento lógico de pensamiento a la hora de desempeñar sus tareas.

La pandemia del virus PCCh, ha afectado también otros aspectos de la maternidad relacionados con la atención que deberían recibir las parturientas. Gran parte de los maridos no se les ha permitido asistir a los partos de sus esposas y miles de madres no han podido recibir el apoyo de ningún ser querido durante su trabajo de parto y posparto. 

Andrés Vacca – BLes.com