Redacción BLes – Prometiendo no prohibir esta vez la educación a las mujeres en su control sobre Afganistán, los talibanes, en una reunión del domingo 29 de agosto, pusieron una condición: los distintos géneros no podrán estudiar en la misma aula.

“El pueblo de Afganistán continuará su educación superior a la luz de la sharia en condiciones de seguridad sin estar en un entorno mixto de hombres y mujeres”, dijo el ministro interino de educación superior de los talibanes, Abdul Baqi Haqqani, según The Independent.

Tras su rápida conquista de Afganistán, los talibanes no anunciaron formalmente su nuevo marco de gobernanza, que prometió atenerse a las leyes islámicas de la sharia y que podría ser diferente de la última vez que gobernaron el país. Todavía no está claro qué implicará o qué aspecto tendrá en la práctica.

En la década de 1990, las mujeres bajo el poder de los talibanes tenían prohibido ir a la escuela, trabajar y recibir tratamientos médicos básicos. No se les permitía salir a la calle a menos que estuvieran acompañadas por un familiar masculino.

La violación de sus duras políticas de género podía llevar a las mujeres a la flagelación pública e incluso a la muerte por lapidación.

Según el Sr. Haqqani, en este nuevo sistema las alumnas no recibirán clases de profesores varones.

La segregación se aplicaría a los alumnos de primaria y secundaria, como ya ocurre en algunas partes de la sociedad afgana, muy tradicional.

También habría que modificar el programa de estudios, según Haqqani, para “crear un plan de estudios razonable e islámico que esté en consonancia con nuestros valores islámicos, nacionales e históricos y, por otro lado, poder competir con otros países”.

Según AFP, sigue habiendo escepticismo y poca confianza en las promesas de los talibanes. El medio de comunicación señaló que en el acto del domingo, al que se sumaron altos cargos talibanes, no había ninguna participante femenina.

“El Ministerio de Educación Superior de los talibanes solamente consultó a los profesores y estudiantes varones sobre la reanudación de la función de las universidades”, dijo una profesora que trabajó en una universidad de la ciudad bajo el anterior gobierno afgano.

Dijo que la ausencia de la voz de las mujeres en su toma de decisiones podría demostrar “una brecha entre los compromisos y las acciones de los talibanes”.

En algunas zonas controladas por los talibanes ya se ha prohibido a las mujeres y a las niñas asistir a la escuela o salir de casa sin escolta masculina, según The Guardian.

Muchos críticos han condenado la prohibición de la coeducación, argumentando que negaría a las niñas el acceso a la educación superior cuando las principales universidades del país no pueden permitirse ofrecer programas distintos cuando los recursos son escasos.

En las dos últimas décadas, las tasas de admisión a la universidad han aumentado, especialmente entre las mujeres que han estudiado junto a los hombres y han asistido a seminarios impartidos por académicos masculinos.

Laura Enrione – BLes.com