Redacción BLesLa ley de seguridad nacional impuesta por el régimen comunista chino en Hong Kong tiene en su mira a un nuevo grupo de víctimas, en este caso los practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong.

El miércoles 7 de julio, legisladores pro-Beijing acusaron a Falun Gong de violar la ley de seguridad nacional, acusación que un referente local de la disciplina negó enfáticamente, según informó el South China Morning Post, un conocido periódico con sede en Hong Kong.

El secretario de Seguridad Chris Tang Ping-keung dijo a los legisladores durante una sesión del Consejo legislativo: “La seguridad nacional es una prioridad absoluta. Hubo diferentes acusaciones sobre si Falun Gong ha violado la ley de seguridad nacional”.

“Lo investigaremos a fondo, pero ahora no comentaremos casos individuales. Si hay suficiente evidencia, usaremos nuestro poder para congelar los fondos de organizaciones ilegales”, agregó.

Una de las legisladoras que planteó el debate fue Elizabeth Quat, de la Alianza Democrática pro Beijing para el Mejoramiento y el Progreso de Hong Kong (DAB), quien opinó que las “fuerzas externas” están haciendo uso de ‘grupos religiosos’ y presionó a Tang que comentara si el gobierno había considerado prohibir Falun Gong en la ciudad. 

Falun Dafa (también conocida como Falun Gong) es una disciplina de la Escuela Buda basada en 3 principios universales: Verdad, Benevolencia y Tolerancia que elevan el estándar moral y además incluye 4 ejercicios y una meditación que se hacen en los parques libremente. Su difusión se originó en China y los parques se colmaban de gente practicando la disciplina, hasta que esta fue prohibida en 1999.

A partir de ese momento, comenzó una campaña de difamación y persecución hacia la disciplina iniciada por el excabecilla del régimen comunista chino Jiang Zemin. La persecución se extiende hasta hoy, ya que la facción de Jiang aún mantiene bajo su control el aparato represivo en China. Esta persecución se extiende también hacia el exterior, especialmente a Hong Kong, donde el partido comunista chino (PCCh) tiene mucha influencia.

Por su parte, Liang Zhen, presidenta de la Asociación de Falun Dafa de Hong Kong, pidió al gobierno que respete la libertad religiosa en la ciudad, según el scmp.

Asimismo calificó los ataques de los legisladores contra su grupo como “completamente injustos”. 

“Somos ciudadanos legítimos y creyentes, y no esperamos que la represión de nuestro grupo se extienda desde el continente a la ciudad”, dijo, y agregó que la organización había detenido todas las protestas y reuniones de acuerdo con las restricciones relacionadas con la pandemia.

Los practicantes de Falun Dafa en Hong Kong hacen los ejercicios juntos en 2018 (Minghui.org).

Persecución y genocidio

Los practicantes de Falun Dafa en China, que cuentan con aproximadamente 100 millones de simpatizantes, han sido las principales víctimas del crimen de la sustracción forzada de órganos, según el sitio web Minghui.org.

A partir del año 2000 a pesar de no tener sistema de donación de órganos, la cantidad de trasplantes de órganos se disparó inexplicablemente en China continental.

Según cálculos de los autores del informe “Cosecha Sangrienta”, el régimen chino llegó a realizar alrededor de 100.000 trasplantes de órganos vitales como córneas, hígados, corazones, pulmones, riñones, etc.

Este crimen ha sido condenado en todo el mundo, incluso desde las cámaras de representantes se han emitido resoluciones para que el régimen chino detenga inmediatamente esta práctica.

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Ley de Seguridad Nacional en Hong Kong

Esta ley impuesta por el PCCh permite a las autoridades aprehender sospechosos de Hong Kong y juzgarlos en China Continental, donde se sabe que es una dictadura y no hay procesos legales transparentes. 

Además, esta ley que entró en vigor el 30 de junio de 2020, establece la creación de una especie de “policía secreta”, que actúa directamente bajo las órdenes del PPCh, colocando al territorio bajo las mismas reglas autoritarias de China Continental.

La ley define como delitos punibles: “secesión, subversión, organización y perpetración de actividades terroristas, y colusión con un país extranjero o con elementos externos para poner en peligro la seguridad nacional”. 

Luego de que la excolonia británica quedara bajo el mando del régimen chino en 1997, en el denominado: “un país, dos sistemas”, los activistas pro-democracia en Hong Kong han realizado numerosas manifestaciones por largo tiempo, reclamando la pérdida de libertades y advirtiendo sobre la vigilancia en la ciudad por parte de las autoridades de Beijing. 

Estas denuncias por avasallamiento de las libertades civiles se han incrementado a partir de la promulgación de la Ley de Seguridad Nacional en 2020. Un gran número de activistas pro-democracia han sido arrestados bajo esa ley y ahora van por los grupos religiosos.

Celeste Caminos– BLes.com