Redacción BLes – El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció el jueves 23 de septiembre que había suspendido temporalmente el uso de caballos por parte de las patrullas fronterizas en Del Río, Texas.

“Hemos cesado temporalmente el uso de la patrulla a caballo en Del Río”, dijo un funcionario del DHS en una llamada con periodistas, según The Hill.

La decisión se produjo después de que las controvertidas imágenes de los agentes de la patrulla a caballo acorralando a los inmigrantes haitianos suscitaran numerosas críticas. Las imágenes mostraban a los agentes utilizando correas para intimidar a los inmigrantes ilegales.

Más tarde, el secretario del DHS, Alejandro Mayorkas, explicó que los aparentes látigos eran riendas utilizadas para controlar al animal mientras montaba.

Previendo una investigación, Mayorkas afirmó que “no toleramos ningún maltrato o abuso de un migrante”.

Los vuelos de repatriación de los haitianos han procedido desde el pasado domingo, y un funcionario del DHS se mostró el jueves optimista de que la situación bajo el puente internacional de Del Río había sido controlada.

“A partir de esta mañana, estábamos en alrededor de 4.050 individuos bajo el puente, por lo que realmente hemos hecho un enorme progreso en las últimas 72 horas en la reducción de la población bajo el puente”, dijo el funcionario.

La semana pasada, antes de que se cerrara la entrada en la frontera, el número de solicitantes de asilo haitianos aumentó drásticamente, pasando de 4.000 a más de 8.000 personas en una sola noche y llegando a superar los 14.000 individuos.

Dividida entre sus políticas humanas y las críticas de los funcionarios fronterizos, tensos más allá de su capacidad para gestionar la afluencia masiva, la administración de Biden reanudó el Título 42 de la era Trump y comenzó a deportar a los migrantes ilegales a su país.

“Estamos aumentando la frecuencia y el número de los vuelos de repatriación cada día”, dijo Mayorkas el martes, cuando el departamento había devuelto a casi 500 haitianos.

Hasta el jueves, 13 vuelos habían deportado a más de 1.400 migrantes haitianos. Pero el DHS no reveló el número de los que fueron aceptados en EE.UU. usando una ley llamada Título 8, señaló The Hill.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que si los migrantes no son tratados bajo el Título 42, son trasladados a centros de detención.

“O se les pone en una alternativa a la detención, donde se requieren datos biométricos, se les da un aviso de comparecencia o se les pone en una instalación del Departamento de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE)”, dijo Psaki al referirse al Servicio de Inmigración y Aduanas.

Aunque la crisis de los inmigrantes en Del Río había empezado a remitir ahora que el Título 42 está en vigor, el gobierno de Biden se enfrenta a una reacción humanitaria.

“Durante un período difícil y peligroso para Haití, es impensablemente cruel enviar a hombres, mujeres y niños de vuelta a lo que muchos de ellos ya ni siquiera llaman ‘hogar'”, dijo Partners In Health, una ONG que trabaja en Haití, según la BBC.

Los haitianos huían de su país por una serie de males, que iban desde un gobierno en decadencia tras el asesinato de su presidente hasta los devastadores terremotos, los crímenes de las bandas y el hambre.

Los críticos también dijeron que las políticas de fronteras abiertas son defectuosas, y que peligrosos delincuentes y contrabandistas se aprovechan de los auténticos solicitantes de asilo.

Laura Enrione – BLes.com

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