Redacción BLes– Mientras en el mayor condado de Arizona, Maricopa, se efectúa una auditoría a fondo a las boletas de la polémica votación presidencial del 2020, en Windham, condado de Rockingham, New Hampshire, se auditan por segunda vez las de la elección a la Cámara de Representantes estatal.

Estas auditorías renuevan las esperanzas de los votantes republicanos, quienes consideran masivamente que en los conteos de los votos no se respetaron los derechos a la integridad electoral ni a la transparencia. 

De hecho, en la primera auditoría practicada en Windham, un condado de 15.000 habitantes, aparecieron a favor de los candidatos republicanos cientos de votos, dando la razón a los electores insatisfechos de acuerdo con el medio alternativo The True Reporter del 11 de mayo. 

Los cuatro escaños que estaban vacantes fueron ganados por los candidatos republicanos, pero dado que el de menor votación obtuvo tan solo 24 votos a favor se realizó una primera auditoría, que demostró una sorprendente desviación del 9,6% que favorecía ilegalmente a los demócratas. 

Los candidatos republicanos recuperaron alrededor de 300 votos cada uno y los demócratas perdieron 99 votos, del total de 10.006 boletas escrutadas y aceptadas. 

En este sentido, el abogado del pueblo de Windham, Bernard Campbell, dijo al fiscal general de New Hampshire, Gordon MacDonald, que ese alto porcentaje de desviación “era chocante para los funcionarios locales del pueblo”.

Asimismo, un actual asesor del expresidente, Donald Trump,  Corey Lewandowski, comentó que los votantes están “gravemente preocupados de que el sistema electoral no está debidamente asegurado y que existe el potencial, al menos, para los resultados que no se alineen con lo que los votantes quieren”

Más aún, consideró la necesidad de una auditoría a nivel estatal para comprobar otras máquinas de las que contaron originalmente los votos.

Y enfatizó: “A menos que se haga un recuento en estas otras comunidades, no sabemos si las cuentas de las máquinas son precisas”, señalando también que la desconfianza de los votantes en el proceso electoral los alejaría.

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Por otro lado, los defensores republicanos de los derechos electorales, están preocupados en esta auditoría en Windham, porque las personas elegidas para realizarla tienen estrechas relaciones con Verified Voting, una organización sin ánimo de lucro que colabora con grupos de centro-izquierda como el Brennan Center for Justice, según Influence Watch y uno de ellos atacó la auditoría en Arizona. 

Por otro lado, las auditorías a las elecciones presidenciales han sido fuertemente combatidas por los demócratas, lo que a juicio de algunos analistas sería un indicador de que podrían estar ocultando algo.  

Un ejemplo de estos ataques habría sido dado por la asistente principal del fiscal general de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia de EE. UU., Pamela Karlan, quien buscó indicios de violaciones de la ley federal con su escrito a la presidenta del Senado estatal de Arizona, la senadora republicana Karen Fann, según Business Insider del 6 de mayo. 

En su carta, Karlan argumenta que la participación del equipo que realiza la auditoría, Cyber Ninjas, podría ser ilegal, y que tal vez no se estén salvaguardando y preservando adecuadamente los registros electorales federales, los que podrían estar “en riesgo de daño o pérdida.”

Por su parte, la presidenta del Partido Republicano de Arizona, Kelli Ward, explicó que los demócratas no tienen de qué preocuparse en cuanto a la integridad de los materiales que se analizan. 

“No solo hay 9 cámaras en el estadio, como se ve en la página web, y como les gusta reclamar a los demócratas. En realidad hay docenas, docenas de cámaras de seguridad privadas enfocadas en las mesas, en los mostradores, en las cajas de papeletas y en las zonas de evaluación de las máquinas. No hay espacio ni tolerancia para el error”, informó. 

José Hermosa – BLes.com