Redacción BLesEl 14 de mayo la Editorial Minghui recibió un importante reconocimiento de la Asociación de Editores de Libros Independientes (IBPA por sus siglas en inglés), la asociación editorial más grande de Estados Unidos por el libro que recopila la persecución a los 100 millones de practicantes de Falun Dafa en China.

El libro, “Informe de Minghui: Los 20 años de persecución de Falun Gong en China”, ganó el premio Bill Fisher Silver, que reconoce los libros de las editoriales en la categoría de no ficción.

Según David Li, de la Editorial Minghui, el premio se debe a dos factores: uno es que la persecución a Falun Gong en China no es un tópico que haya sido cubierto regularmente por los medios principales, a pesar de que los practicantes son sometidos a torturas y persecución inhumanas y se considera el genocidio más grande de la historia moderna, por lo que los miembros de IBPA quedaron estremecidos al enterarse de los detalles horrorosos de la persecución.

Y segundo, después de 22 años de recopilar información de primera de mano de China sobre las violaciones, abusos y detalles de la persecución del régimen comunista chino, el haber organizado toda esa información en un libro para el público general, es un aspecto que se puede ignorar.

Qué es Falun Gong y por qué es perseguido

Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, es una disciplina espiritual de la Escuela Buda, basada en los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia.

La práctica tiene una serie de ejercicios suaves similares al Taichi y también una meditación. Los ejercicios, dicen sus practicantes, son el complemento del mejoramiento moral que es el elemento principal de la disciplina que se transmite de boca en boca totalmente libre y gratuito.

Durante el boom de las prácticas energéticas en China, Falun Dafa comenzó a difundirse como una forma de qigong en 1992, aunque rápidamente se ganó renombre debido a sus efectos curativos y altos requisitos morales que lo distinguían de las demás prácticas que solo enfatizaban los movimientos.

En solo 6 años, según encuestas oficiales Falun Dafa contaba con alrededor de 100 millones de adherentes que iban desde campesinos a altos funcionarios del partido y empresarios.

En ese momento, la cantidad de practicantes sobrepasaba la cantidad de miembros del Partido Comunista Chino – 60 millones – por lo que el entonces líder del PCCh, Jiang Zemin, decidió unilateralmente emitir la orden de ‘difamar su reputación, quebrarlos financieramente y destruirlos físicamente’ al sentir que el poder absoluto del Partido se veía amenazado ante un creciente movimiento espiritual.

Con ello, el líder comunista puso en funcionamiento todo el aparato estatal en contra de 100 millones de ciudadanos inocentes cuyo mero objetivo era mejorar su salud física y mental.

Hasta el día de hoy, Minghui.org recopiló 4641 casos confirmados de muertes de practicantes bajo custodia policial, aunque se estima que la cifra es exponencialmente mas grande debido a la censura y el bloqueo de la información dentro de China.

A pesar de los esfuerzos del PCCh por esconder la persecución dentro y fuera de China, ciudadanos comunes en diferentes organismos oficiales, arriesgan sus vidas para enviar información de primera mano de manera segura a Minghui.org para lo cual deben usar software especial para saltarse el firewall de China.

Es así como Minghui ha documentado millones de casos de persecución y abusos desde 1999 cuando comenzó la persecución y con este libro presenta tanto un resumen como detalles de casos específicos.

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Falun Dafa, sin cobertura de los medios por presión del régimen comunista chino

A pesar de la seriedad de la campaña de persecución a Falun Dafa en China, el tópico no ha recibido la cobertura que corresponde en los medios principales, y de hecho algunos medios incluso han publicado notas difamatorias de la disciplina por presión del PCCh o bien incentivos financieros.

En sus reuniones bilaterales, las autoridades chinas durante décadas han impuesto la regla de que ciertos temas no se pueden traer a conversación o de lo contrario habría consecuencias económicas.

Un ejemplo reciente es el caso de Xinjiang. A medida que varios países siguen los pasos del expresidente Donald Trump e imponen sanciones a funcionarios chinos por su participación en el genocidio uigur, el PCCh solo ha respondido con amenazas sin permitir investigaciones independientes ni permitir que los alegatos sean verificados por terceras partes.

Si bien el genocidio uigur ha expuesto la perversidad con la que las autoridades comunistas tratan a las minorías, Falun Dafa sigue siendo un tabú en los medios a pesar de que la extensión de la persecución es muchas veces peor que lo que sucede en Xinjiang.

Un mensaje de esperanza

David Li, de la Editorial Minghui, dijo que espera “que más gente pueda tomar el libro y leer sobre el tipo de persecución a la que han sido sometidos los practicantes de Falun Gong, qué tipo de personas son los practicantes de Falun Gong y cuáles son sus valores”.

Y agregó: “Espero que la gente empiece a pensar en qué es lo más importante para nosotros y a qué deberíamos prestar atención.”

 Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com