Redacción BLesEl 16 de abril pasado, 34 senadores republicanos se sumaron a la iniciativa de la senadora Joni Ernst que introdujo un proyecto de ley para mantener una política de la era Trump que prevenía que se le otorguen fondos públicos a la abortista Planned Parenthood para realizar abortos.

La iniciativa de los republicanos en el senado es en respuesta a las diversas medidas que la administración Biden ha tomado no solo para usar fondos públicos federales en los abortos, sino también en el tráfico de bebés abortados, según un anuncio del día de ayer.

La propuesta republicana no pretende reducir los fondos destinados al cuidado de la salud de las mujeres, sino evitar que estos sean usados en abortos, como si fueran parte de una necesidad médica.

La “ley de protección de la financiación de la atención sanitaria a las mujeres” solo busca “prohibir la financiación federal de Planned Parenthood Federation of America” pero “todos los fondos que dejen de estar disponibles para Planned Parenthood seguirán estando a disposición de otras entidades que reúnan los requisitos necesarios para prestar servicios de atención sanitaria a las mujeres”, dice el proyecto de ley.

“El dinero de los contribuyentes nunca debería utilizarse para financiar organizaciones que realizan abortos, una práctica inhumana a la que un porcentaje sustancial de estadounidenses tiene una fuerte objeción moral”, dijo Rubio en un comunicado. “Planned Parenthood nunca debería recibir financiación federal, y esta legislación haría que eso fuera una realidad”.

Durante su gestión, Trump realizó una modificación al Programa de planificación familiar del Título X para que todos los receptores de estos fondos, que incluyen a la abortista, separaran físicamente sus instalaciones dedicadas a los abortos del resto de los servicios médicos para recibir la financiación.

Por supuesto, la abortista rechazó la modificación y por ende dejó de recibir financiación del gobierno federal bajo el Título X.

Según Lifenews, durante la era Trump, Planned Parenthood perdió unos 60 millones de dólares con la modificación del expresidente.

La propuesta de los 34 senadores republicanos intenta replicar lo mismo.

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La escalada proaborto de la dupla Biden-Harris

El miércoles pasado, el Departamento de Salud y Servicios Humanos ahora dirigido por el proaborto Xavier Becerra, anuló la reglamentación de Trump con la que las clínicas que realizan abortos no podían recibir fondos públicos, por lo que Planned Parenthood anunció que volvería a reclamar la financiación.

A pocos días de asumir como presidente, Biden reinstituyó la política de la “ciudad de México” una regulación también anulada por Trump, que le permite al gobierno estadounidenses financiar abortos fuera del territorio americano.

El pasado viernes 16 de abril, el Departamento de Salud también anunció que dejaba sin efecto otra medida de la era Trump que había logrado prohibir el tráfico de bebés abortados para la supuesta “investigación” científica.

“Desde el primer día, Joe Biden y Kamala Harris han trabajado para pagar al lobby del aborto que gastó millones para elegirlos”, dijo la presidenta de Susan B. Anthony List, Marjorie Dannenfelser. “La Regla de Protección de la Vida del presidente Trump respetó tanto el lenguaje estatutario simple del Título X como la fuerte mayoría de los estadounidenses que se oponen a usar el dinero de los contribuyentes para pagar el aborto a pedido. El aborto no es una “planificación familiar” y los demócratas Biden-Harris persiguen esta agenda extrema e impopular por su cuenta y riesgo político.”

La grotesca e inhumana práctica “científica” le permite al Departamento de Salud comprar bebés abortados de entre 12 y 24 semanas de gestación para realizar pruebas experimentales bajo la perversa excusa de “avanzar la ciencia”.

Si la ciencia avanza o no, es difícil decir porque la humanidad está en declive, lo que sí se puede ver es que este tipo de prácticas como el aborto y el tráfico de bebés abortados con dinero de los contribuyentes, está deshumanizando a la gente, que pierde la sensibilidad al tratar con estos pequeños seres humanos que son privados de vivir violentamente, y tratados como una mercancía.

 Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com