Redacción BLes– El 17 de julio pasado, Lindsey Graham, el presidente del Comité Judicial del Senado de EE. UU. en el marco de la investigación en curso sobre el Dossier de Steele y los abusos cometidos con las órdenes judiciales FISA sobre el Sr. Carter Page, publicó dos documentos desclasificados por el Fiscal General que derrumban los argumentos del FBI de haber continuado la investigación sobre el Sr. Page y más importante, de haber continuado por dos años y medio más mediante el Consejero Especial Mueller, la investigación de la supuesta colusión entre la campaña de Trump y Rusia.

A medida que esta investigación del Senado, que es una respuesta al juicio político o impeachment al que se enfrentó el presidente Trump y del cual fue absuelto, avanza, aparecen más y más pruebas contundentes de que toda la investigación del FBI sobre el supuesto complot que hubo entre Trump y Rusia para interferir con las elecciones presidenciales de 2016 estuvo basada en rumores y conspiraciones con el mero objetivo de manchar la reputación del presidente Donald J. Trump.

Estos dos documentos publicados ayer por el senador republicano de Carolina del Sur revelan dos puntos importantes para poder afirmar que todo el juicio político contra el presidente Trump, fue una farsa armada en su contra para derribarlo:

  1. La “fuente” primaria del Dossier de Steele, ex agente del MI6 británico, no era de primera mano, tampoco era una persona rusa bien conectada con el Kremlin sino un empleado de Steele y a lo sumo la “inteligencia” que proveyó a Steele era un rumor inventado. La misma “fuente” de Steele declaró que sus dichos fueron malinterpretados por Steele y que lo que eran rumores, fueron puestos como hechos en el Dossier.
  2. Uno de los documentos deja expuesto el hecho de que los líderes del FBI sabían después de las entrevistas realizadas en enero de 2017 con las fuentes del Dossier de Steele, que no había ninguna evidencia de que la campaña de Trump hubiera tenido contacto con agentes de inteligencia rusa para interferir con las elecciones del 2016, sin embargo, el entonces director del FBI, Comey, lanzó en julio de 2017 una investigación (Crossfire Hurricane) sobre los presuntos vínculos de Trump con Rusia, la cual duró casi dos años y medio.

El Dossier de Steele

Christopher Steele, un exespía británico, fue contratado por la firma Fusion GPS a pedido de la campaña de los Clinton y el DNC (Convención Demócrata Nacional) para investigar la campaña de Trump. Steele presentó su informe el cual estuvo basado únicamente en esta “fuente” y que acusaba a la campaña de Trump de conspirar con Rusia para influenciar los resultados de las elecciones 2016.

El Dossier vinculaba al Sr. Carter Page, consultor de política exterior de la campaña de Trump 2016, y al ex abogado del presidente Trump, Michael Cohen, de haberse reunido en Praga con agentes rusos para coordinar hackeos a los demócratas durante la campaña 2016. 

Sin embargo, el informe del Inspector General aclaró que Cohen no estuvo en Praga, y que el FBI recibió evidencia el 12 de enero de 2017 de que la información sobre Cohen podría haber sido desinformación rusa.

La otra acusación del Dossier era que existía una grabación de video del presidente Trump con prostitutas en Moscú en 2013, que finalmente según la fuente fue un rumor malintencionado de un empleado del hotel Ritz-Carlton de Moscú, que Steele pasó como un hecho para chantajear al presidente Trump.

Las órdenes judiciales FISA

Las órdenes judiciales FISA, por sus siglas en inglés (Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera), autorizan al FBI a investigar, lo que incluye monitoreo, escuchas y otros sobre individuos extranjeros en los Estados Unidos. El primer documento expone que a pesar de que el Dossier de Steele no tenía credibilidad debido a que la fuente no era de primera mano y los rumores se tomaron como hechos, el FBI aun así solicitó dos órdenes judiciales FISA sobre el Sr. Page. Es decir, se investigaron agentes extranjeros para intentar incriminar a los asociados de la campaña Trump.

Pero lo más grave es que, debido a lo confidencial de las órdenes judiciales FISA, que en duda si el FBI usó esas órdenes judiciales para espiar en otros allegados al presidente Trump.

Lamentablemente, a pesar de que todo fue una artimaña y farsa para derrocar al presidente Trump y que el presidente fue absuelto, la narrativa de la “colusión rusa”, “agente ruso” es algo que los medios principales y líderes del Partido Demócrata han repetido tanto, que gran parte de la sociedad americana ha creído. 

El impeachment del presidente Trump ha arruinado las vidas de muchas personas buenas e inocentes, y entre ellos podemos mencionar el ex Consejero de Seguridad Nacional, el Teniente Michael Thomas Flynn que fue también blanco de la investigación del FBI.