Redacción BLes– Cuando Joe Biden era el vicepresidente, cumplía el rol de ser más moderado a las políticas progresistas de Obama. ¿Será por eso que muchas personas pensaban que Biden no tenía un perfil de izquierda?

En realidad, a la hora de evaluar sus políticas, su perfil es muy claro y al haber seguido en el tren del partido demócrata, Biden se fue dirigiendo cada vez más hacia la izquierda. Ahora, después de 4 meses en la Casa Blanca, más estadounidenses lo tienen claro.

Según una nueva encuesta de Fox News, en el mes de mayo, el 46% de los estadounidenses ve a Biden como “demasiado liberal” (izquierdista).

Antes de que Biden asumiera el cargo, solo el 36 por ciento dijo que Biden era demasiado liberal.

Mientras tanto, el 40% cree que las políticas radicales de Biden son “correctas”. Este número ha bajado un 2% desde 2019.

 

Pero solo el 10% dijo que Biden es “demasiado conservador”.

En sus primeros 4 meses, la administración Biden se dedicó a erradicar muchas de las políticas de Donald Trump de America First, para impulsar su agenda radical.

Incluso el mes pasado, la representante de extrema izquierda Alexandria Ocasio-Cortez elogió a Biden y dijo que excedió su agenda “progresista” .

“La Administración Biden y el presidente Biden definitivamente han superado las expectativas que tenían los progresistas”, dijo.

“Muchos de nosotros esperábamos una administración mucho más conservadora”, agregó AOC.

Eso seguramente por el perfil de “centrista” que Biden mostró durante muchos años y que lo ayudó a que el partido demócrata lo eligiera como candidato para enfrentar a Donald Trump. Su principal oponente en las internas demócratas, Bernie Sanders, era demasiado abiertamente de la izquierda radical, como para que pudiera tener una chance.

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En septiembre de 2020, dos meses antes de las cuestionadas elecciones presidenciales, Hans Nichols de Axios escribió en un artículo titulado “El espejismo centrista de Biden” que decía:

“Joe Biden pasó una carrera cultivando la imagen de un centrista que hace acuerdos, y está haciendo de este un punto de venta clave para los votantes indecisos en 2020.

Pero el moderno Biden ha sido empujado a la izquierda por los insurgentes progresistas de su partido. Por qué es importante: Biden se ha movido hacia la izquierda para acomodar a los activistas del partido sobre el crimen, el clima, la educación, la inmigración y la atención médica. Su desafío central con muchos votantes indecisos: demostrar que no se movió demasiado lejos, demasiado rápido”.

Ahora vemos que altos impuestos, regulaciones a empresas, asistencialismo, ambientalismo, políticas proaborto y pro LGBT, son algunas de las políticas impulsadas por la agenda progresista y socialista de Biden.

Asimismo, esa agenda fomenta la lucha de clases, una de las principales características del comunismo o socialismo: el rico contra el pobre, el terrateniente contra el campesino, el patrón contra el obrero, el blanco contra el negro.

La dupla Biden-Harris ha intensificado las divisiones raciales en EE. UU., tal y como se vio en Venezuela cuando Hugo Chávez abrió una brecha entre la gente blanca y la gente negra, morena e indígena.

De manera similar, la política racial se usa para intensificar las divisiones en la sociedad, e incluso intenta poner a las personas en contra de la policía, tanto hasta intentar desfinanciarla.

Sabemos además que tanto Biden como Harris han apoyado abiertamente a movimientos que fomentan el odio, la violencia y el racismo como Antifa o Black Lives Matter. 

¿Te imaginas una nación tan próspera como EE.UU. volviéndose Venezuela? Es difícil imaginarlo, pero eso pasa con el socialismo.

Si el socialismo se apodera de la economía y la potencia militar es el fin, y esto permitirá que regímenes comunistas como el de China sometan a todas las naciones del mundo libre.

Pero hay esperanza. Las personas pueden despertarse antes y reconocer el comunismo/socialismo ahora que lo tienen frente a sus ojos y les afecta directamente.

Durante su presidencia, en muchas oportunidades, Trump prometió que América nunca se volvería socialista. Y así como él, todavía quedan personas que son capaces de luchar para evitar que se llegue a eso.

Celeste Caminos– BLes.com