Redacción BLes –Un reporte de Check Point Research (CPR por sus siglas en inglés) una empresa de seguridad informática, indica que el comercio ilegal de vacunas, certificados de vacunación y test negativos del virus PCCh en la darkweb incrementó un 300% en los últimos tres meses.

La darkweb son sitios web que no son visibles con un navegador común y requieren ciertos softwares para acceder y usualmente están encriptados además de permitir que los usuarios permanezcan anónimos y hasta indetectables.

Según Fox News los ‘proveedores’ ofrecen las vacunas de los laboratorios de AstraZeneca, Jonhson & Johnson, Sputnik y la china Sinopharm.

“Tenemos claro que el público objetivo de los vendedores de vacunas de la darkweb son realmente los distribuidores, no necesariamente el público en general”, dijo Ekram Ahmed, portavoz de Check Point.

El reporte de CPR explica que los ‘proveedores’ intentan generar una relación a largo plazo para poder distribuir grandes cantidades de las vacunas falsas a lo largo de periodos extensos de tiempo.

“Los proveedores quieren soldados de a pie, en múltiples zonas geográficas, para distribuir todo el espectro de servicios relacionados con los coronavirus: vacunas, certificaciones de vacunación y pruebas COVID negativas”, dijo Ahmed.

Los precios de las vacunas van desde 500 a 600 dólares. Un certificado falso de vacunación también conocido como pasaporte sanitario emitido por el Centro para el control de enfermedades contagiosas (CDC) cuesta 200 dólares y test negativo el cual se vende a viajeros y demora apenas 24 horas se vende por 25 dólares.

A principios de este año, la Comisión Federal de Comercio emitió un aviso sobre las estafas de la vacuna del virus PCCh: “No paguen por apuntarse a la vacuna. Cualquiera que le pida un pago para ponerlo en una lista, concertar una cita o reservar un lugar en la cola es un estafador”.

El negocio clandestino de las vacunas y certificados falsos en la darkweb floreció en los últimos meses al mismo tiempo que diferentes gobiernos alrededor del mundo aumentan su autoritarismo con los llamados pasaportes sanitarios, obligando a la gente en contra de su voluntad a vacunarse bajo la premisa del ‘bien común’.

En última instancia, las personas no podrán viajar, comprar alimentos o enviar a sus hijos a la escuela si no cumplen.

Los expertos también han señalado que los pasaportes sanitarios estarán vinculados a los datos de la persona, lo que dará a todos los gobiernos del mundo acceso a su información personal, que finalmente se encontrará con una simple búsqueda en Google.

Por ello, la reticencia de las personas a vacunarse no proviene de teorías conspirativas como dicen los medios principales.

Solo en Estados Unidos y Europa murieron casi 4000 personas después de haberse vacunado.

Reportes de muertes por las vacunas se publican periódicamente, aun teniendo en cuenta la fuerte censura de los medios y redes sociales que no permiten que nadie desafíe el hecho de que las vacunas no son seguras, especialmente las que son contra el virus PCCh que además de no tener aprobación oficial para su uso, sino una autorización de emergencia, que no es lo mismo, son experimentales y sus efectos a largo plazo aún se desconocen.

Alvaro Colombres Garmendia-Redacción Bles.com