El movimiento Poder Ciudadano de Piedad Córdoba oficializó este jueves su adhesión al Pacto Histórico de Gustavo Petro. Ambos han intentado desmarcarse del comunismo y el socialismo, tal como Chávez en 1998, pero el respaldo público de Vladimir Cerrón –el cerebro detrás del plan comunista de Pedro Castillo– los delata

Gustavo Petro y Piedad Córdoba sellaron este jueves una alianza de cara a las elecciones de 2022 en las que la extrema izquierda busca hacerse con el poder en Colombia. Atrás quedaron las marcadas diferencia que llevaron a la exsenadora a afirmar hace un par de años a la revista Semana que “Gustavo Petro nunca llegará a ser presidente de Colombia” y que no votó ni votaría por Petro porque “es un mal ser humano”. Las palabras se las llevó el viento. Las ansias de poder de los dos personajes más polémicos de la izquierda colombiano los llevaron a unirse para trabajar por el objetivo común de seguir propagando el fracasado socialismo en la región.

Este jueves 23 de septiembre a las 5:00 de la tarde se llevó a cabo en un reconocido hotel de la capital colombiana el evento en el que se oficializó la adhesión del movimiento Poder Ciudadano de Piedad Córdoba al Pacto Histórico que lidera el aspirante a la Presidencia, Gustavo Petro. Juntos y en primera fila se sentaron Córdoba y Petro, quienes destacaron en sus respectivas redes sociales su alianza electoral.

Un libreto repetido: cambiar la Constitución

Poco después del polémico retorno por tierra desde Venezuela, la emisora Blu Radio reveló información sobre este pacto, con el que Piedad Córdoba pretende volver a ocupar una curul en el Senado de la mano de Petro como candidato a la Presidencia. El acto constituye el lanzamiento de su candidatura para las elecciones legislativas del próximo 13 de marzo.

Adicionalmente, se conocieron sus intenciones de cambiar la Constitución colombiana en una columna titulada “Parar para gobernar: bases de agenda para un nuevo gobierno” publicada recientemente en la edición número 62 del semanario Ideas y debates del Centro de Estudios del Desarrollo Miguel d’Escoto Brockmann (CEDMEB), un instituto ideológico nicaragüense. En este artículo Córdoba señala: “Inevitablemente se requieren reformas legales –y constitucionales diría yo– pero para conquistarlas no hay que atenerse al trámite formal en el actual Congreso”.

Lineamientos desde Caracas

La agenda de esta dupla tiene un respaldo internacional de sectores de la izquierda que siguen los lineamientos del Foro de Sao Paulo. La cercanía de Petro y Córdoba con la dictadura venezolana es un hecho público y notorio.

Justamente el pasado lunes 13 de septiembre, pasadas las 4:00 de la tarde, la exsenadora ingresó a Colombia desde Venezuela por vía terrestre. Pero de manera irregular. Alegando que sufrió una fractura en un pie y el traslado se hizo en silla de ruedas, la exlegisladora se negó a realizar su proceso de control migratorio. Por esta razón recibió una multa de Migración Colombia equivalente a ocho salarios mínimos.

¿Qué hacía en Venezuela? El motivo específico no ha sido revelado. Sin embargo, recientemente se conoció que fue ella quien le presentó a Álex Saab al chavismo. El ahora testaferro de Nicolás Maduro cumple más de un año preso en Cabo Verde a la espera de su extradición a Estados Unidos por una trama de corrupción por más de 350 millones de dólares.

Los hilos del comunismo

Con la incorporación de Perú al eje de países con gobiernos socialistas surgió un nuevo personaje que impulsa con fuerza a Piedad Córdoba: Vladimir Cerrón, el fundador del partido Perú Libre y cerebro detrás del plan comunista del presidente Pedro Castillo, volvió a mencionarla en su cuenta de Twitter, expresándole su apoyo como candidata a senadora en la fórmula de Gustavo Petro.

La semana pasada, tras la polémica por su irregular ingreso a Colombia, el político peruano formado en Cuba que acumula investigaciones por corrupción y soborno, le había expresado su admiración a Córdoba a través de la red social.

En un intento por presentarse como moderado y sumar votos de sectores de centro, Gustavo Petro ha afirmado que no es comunista, ni socialista. Una historia repetida. El mismo discurso que utilizó Hugo Chávez en 1998 para engañar a quienes lo llevaron a la presidencia. El abierto respaldo de Vladimir Cerrón a esta alianza que sellan hoy Gustavo Petro y Piedad Córdoba despeja todas las dudas.

José Gregorio Martínez – Panam Post

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.