Redacción BLesLas unidades australianas y norteamericanas de las plantas cárnicas más grandes del mundo se vieron afectadas durante el fin de semana por un ciberataque dirigido contra sus sistemas de información. El lunes debieron cancelar sus operaciones generando un enorme caos en la cadena de producción de la industria cárnica.

La firma brasileña JBS SA anunció los sucesos en un comunicado oficial:

“El domingo 30 de mayo, JBS determinó que estaba siendo el objetivo de un ataque de ciberseguridad organizado, que afectó a algunos de los servidores que soportan sus sistemas de TI de América del Norte y Australia”, se podía leer en el comunicado reportado por Reuters.

El mensaje también advertía que “la resolución del incidente llevará tiempo, lo que puede retrasar ciertas transacciones con clientes y proveedores”.

El director ejecutivo de JBS Australia, Brent Eastwood, reconfirmó los hechos al sitio web de noticias Beef Central, a quien confirmó que la compañía canceló las matanzas completas de carne de vacuno y cordero y provocó el cierre completo de las operaciones del lunes en todo el país.

Eastwood también informó que la empresa aún está evaluando el impacto del daño y las implicancias para el negocio, aún no hay evidencia de los motivos que podrían haber causado el ataque.

Al ser consultado sobre cuándo se reanudarán las operaciones de procesamiento con normalidad en Australia, Eastwood dijo que no podía especular sobre eso y que la primera prioridad era evaluar el impacto y el alcance del ataque.

Pero también lamentó que las operaciones de procesamiento serían imposibles sin un acceso normal a los sistemas de TI e Internet. Toda la cadena de producción, desde el ingreso de los animales, el proceso de engorde, la faena y la posterior comercialización, está atravesada por un complejo sistema de TI, que en caso de fallar o suministrar información errónea las implicancias pueden ser catastróficas.

Por su lado, JBS USA dijo en un comunicado desde Greeley, Colorado, el lunes que fue el objetivo el domingo de un “ataque de ciberseguridad organizado” que afectó a algunos de sus servidores que soportan sus sistemas de TI de América del Norte y Australia.

La empresa JBS emplea a más de 11 mil personas en el mundo, sus empleados en Estados Unidos hoy debieron regresar a sus casas por encontrarse las operaciones suspendidas hasta nuevo aviso.

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La situación recuerda inevitablemente a lo que sucedió tras el catastrófico ciberataque causado por el grupo criminal de hackers Darkside sobre el oleoducto Colonial a comienzos de mayo, el cual paralizó parte de la industria energética de los Estados Unidos, generando pánico en las ciudades afectadas.

Primero la energía, luego los alimentos, pareciera que los enemigos de la libertad y del capitalismo, ahora comprenden que se puede paralizar completamente el sistema y generar caos y pánico, con solo un grupo de personas detrás de un monitor y sin tirar un solo misil.

¿Qué pasaría si los proveedores de carne ven paralizados sus sistemas por varios días y sus productos dejan de llegar a las góndolas de los mercados? ¿Y si a eso le sumamos la parálisis del sistema energético? El escenario sería apocalíptico.

La guerra ya no necesariamente se manifiesta con misiles derribando edificios o militares invadiendo la frontera con armas. Un grupo de gente detrás de una computadora puede generar muy fácilmente un desabastecimiento generalizado, hambrunas y en consecuencia un caos absoluto. 

Estados Unidos tuvo un fuerte llamado de atención con el ciberataque contra el oleoducto, ahora volvieron a tener un llamado de atención tras los ataques a la industria cárnica, entonces es hora de que las autoridades de la Casa Blanca demuestren cuán comprometidas están con la patria y la seguridad de sus ciudadanos. 

Andrés Vacca – BLes.com