Redacción BLes – La exembajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, instó a la administración de Joe Biden para que boicotee los próximos juegos olímpicos de invierno programados para el próximo año en Beijing, China, ante las preocupaciones por la amenaza que representan el régimen chino tanto para el mundo como para el mismo pueblo chino.

“Si Estados Unidos hubiera sabido en qué se convertiría la Alemania nazi, ¿hubiéramos participado en los Juegos Olímpicos de Verano de Berlín de 1936? Este no es un rasguño de cabeza histórico. La respuesta se relaciona directamente con los Juegos Olímpicos de Invierno del próximo año en la China Comunista”, escribió Haley en una columna de opinión de Fox News.

Haley resaltó que al día de hoy, la ‘China comunista es más peligrosa que la Alemania nazi en el año 1936’, indicando que si bien para entonces habían “señales aterradoras” sobre los planes de Adolf Hitler, aún se desconocía el alcance y la amenaza que suponía el régimen nazi para el mundo, contrario a la amenaza que hoy representa el régimen chino.

“La malvada ideología nazi era clara, estaban construyendo rápidamente fuerza militar y el antisemitismo ya estaba consagrado en la ley. Los nazis aún no habían invadido a sus vecinos, ni habían construido campos de concentración ni habían comenzado la peor guerra de la historia de la humanidad”, acotó la ex gobernadora de Carolina del Sur.

Haley señaló que para entonces “había suficiente optimismo tonto para que el mundo libre le diera a Hitler una victoria propagandística en los juegos de Berlín”, pese a que líderes como Wiston Churchill habían advertido sobre lo que se avecinaba.

En ese mismo sentido, dijo que la dirección del régimen chino está clara, mencionando la hasta ahora documentada represión que sufre el pueblo del Tíbet bajo la ‘mano dura’ del Partido Comunista chino (PCCh).

También se refirió al hecho de que actualmente Hong Kong vive su peor crisis democrática luego de que China continental impusiera la polémica ley de seguridad nacional, bajo la cual ha aumentado la persecución contra las voces disidentes y contra quienes abogan por la libertad y la democracia en el territorio semiautónomo.

La exembajadora ante la ONU así mismo dijo que el régimen chino “hace amenazas casi diarias contra el Taiwán democrático” y recordó que “su encubrimiento sistemático y decidido de los orígenes del COVID-19 condujo a la peor crisis de salud pública en un siglo”.

Haley también resaltó el actual genocidio en contra de la minoría musulmana uigur a manos del PCCh, hasta ahora ampliamente documentada en la provincia occidental de Xinjiang.

“Allí, China ha encarcelado arbitrariamente a más de un millón de personas. Son torturados y obligados a realizar trabajos forzados. Los niños son sacados de sus hogares”, dijo.

“Las mujeres se ven obligadas a abortar y esterilizarse, a menudo sin saberlo. Y la violación y el abuso sexual están en todas partes. Como dijo entre lágrimas una víctima de violación, el “objetivo de China es destruir a todos”.

La exembajadora ante la ONU, condenó el hecho de que la China comunista busque a toda costa acabar con la cultura y la fe uigur pese a que niegue los hechos, agregando que si bien el Holocausto no es un paralelo histórico a la situación que se vive en china, aún “sigue siendo un genocidio”.

“Dada la dirección de la China comunista, pronto podría convertirse en lo que era la Alemania nazi en la década de 1940. No es un país que Estados Unidos deba glorificar mediante la participación en los Juegos Olímpicos de Invierno”, agregó Haley.

Semanas atrás el representante republicano Michael Waltz presentó una resolución para que EE. UU. boicotee los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 si no se reubica su sede, argumentando los abusos de derechos humanos cometidos por el PCCh.

“El Partido Comunista de China ha llevado a cabo una serie de actos atroces solo en el último año que debería descalificarlos para albergar los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022″, expresó Waltz.

A diferencia de Biden, quien se refirió hace poco al genocidio perpetrado contra los uigures como parte de la cultura de China, señalando que cada país implementa sus propias normas y que debido a ello era normal que se diera esa situación, la administración Trump denunció con ahínco las atrocidades en contra de esta población, así lo recordó Waltz.

En ese sentido, los llamados para boicotear el evento deportivo que espera ser acogido por China, han aumentado e importantes grupos se están sumando a las demandas para que Estados Unidos replantee su posición contra el régimen chino.

César Múnera – BLes.com