Un ingeniero de Twitter admite que la empresa no cree en la libertad de expresión y asegura que los empleados son “comunistas como la mierda”.

El grupo de investigación Project Veritas volvió con una explosiva cámara oculta que grabó el momento en el que Siru Murugesan, un alto ingeniero de Twitter, admite las deplorables prácticas en contra de la libertad de expresión que promueve la empresa.

“Los trabajadores en Twitter son comunistas como la mierda y odian a Elon Musk“, menciona Murugesan, quien asegura que los empleados “temen” que el magnate no los deje “seguir censurando” a cuentas conservadoras.

Musk ha prometido devolverle la libertad de expresión a la plataforma para que los usuarios publiquen lo que quieran, así como eliminar a los bots que hacen spam y autenticar a todos los humanos.

“Lo odian“, dijo. “Ay dios mío. Al menos estoy bien con eso. Pero algunos de mis colegas son como súper izquierda, izquierda, izquierda, izquierda, izquierda‘.

Cuando se le preguntó cómo respondieron sus compañeros de trabajo a la noticia de la compra de Musk, Murugesan respondió: “Dicen, ‘este sería mi último día si esto sucede’“.

Murugesan dijo que la política en las oficinas de Twitter es tan izquierdista que lo llevó a él a la izquierda. “Empecé a trabajar en Twitter y me volví de izquierda“, afirmó sin dudas.

“Éticamente no tiene sentido, porque solo estamos censurando a la derecha y no a la izquierda“, le dijo al reportero encubierto. Y explicó por qué habrían tomado la decisión en un principio: “Todos en la derecha dicen ‘está bien quedarse, solo tengo que tolerarlo’, mientras que la izquierda dirá, no, no lo voy a tolerar. Necesito que lo censuren o no estaré en la plataforma“.

El propio Musk se ha quejado con frecuencia del sesgo de izquierda en Twitter, señalando que las figuras de derecha como Donald Trump y Steve Bannon están prohibidas, mientras que los extremistas del otro lado pueden permanecer.

Sobre esto, Murugesan admitió que “mucho ha cambiado” desde que Musk comenzó el proceso de adquisición el 25 de abril. Dijo que los empleados estaban preocupados por sus trabajos.

“Sabes, nuestros trabajos están en juego“, dijo. “Él es un capitalista y nosotros estamos operando como socialistas”, remató.

El ingeniero sénior también reveló que muchos empleados habían tratado abiertamente de frustrar la adquisición, preocupados en particular por la promesa de Musk de reincorporar a personas como Trump.

“Hicimos todo lo que pudimos para rebelarnos contra eso“, dijo Murugesan. “Pero al final del día, la junta directiva tiene la palabra, y luego actuaron en su mejor interés porque no querían ser demandados“, explicó.

La oferta de Elon Musk es tan voluptuosa, y propone una prima tan grande a los accionistas, que si la junta directiva la rechazaba, podrían haber sido demandados por los principales accionistas (entre ellos Elon Musk) por no respetar su deber fiduciario, esto es, respetar los intereses económicos de los inversores.

Fuente: La Derecha Diario

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