Actualmente, de los 11 jueces supremos, 9 fueron nominados por presidentes de izquierda y responden a Lula. El proyecto busca elevar la cantidad a 15 y quitarle poderes.

La presidente de la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara de Diputados, Bia Kicis, una acérrima defensora de Bolsonaro y la líder del bloque oficialista, decidió presentar una Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) para aumentar el número de jueces en el Supremo Tribunal (STF), de 11 a 15, además de limitar la jurisdicción de la Corte.

Actualmente, los 11 magistrados de la Suprema Corte están compuestos por 9 nombrados en gobiernos de izquierda del PT (Lula) y del PSDB (Cardoso), 1 nombrado por el gobierno de Bolsonaro y 1 vacante, que fue nombrado por Bolsonaro pero espera aprobación del Senado.

Esta iniciativa de Bia Kicis es una de las maneras constitucionales por las que Bolsonaro está tratando de quitarle poder a la mayoría izquierdista de la Corte, que está operando con una super-mayoría petísta para perseguir políticamente a periodistas, políticos y funcionarios del gobierno por defender al Presidente.

En caso de aprobarse esta PEC, los 4 jueces faltantes serían todos nominados por Bolsonaro. Si bien 9 de los 15 seguirían siendo de izquierda, habría un contrapeso de 6 derechistas y frenarían su super-mayoría.

Otra vía por la que Bolsonaro está buscando quitarle fuerza a la izquierda en la Suprema Corte, es a través de un pedido de impeachment al juez Alexandre de Moraes, la cabeza de esta “dictadura del Tribunal Supremo” de la que tanto se habla en Brasil.

La propuesta fue admitida en el Congreso este martes 28, y el diputado del PSL Luiz Philippe de Orleans e Bragança fue nombrado como el ponente. La PEC tiene que pasar por el CCJ y una comisión especial, antes de ser programado en el pleno de la Cámara.

El texto en cuestión es parte de un proyecto presentado en el pasado por Luiza Erundina (PSOL) en 2013, en el que también se pide que el STF se transforme en un Tribunal Constitucional y se encargue únicamente de los casos directamente relacionados con la interpretación y aplicación de la Constitución y las leyes, como es en países como Argentina o Estados Unidos.

Los jueces supremos en Brasil, además de expedirse sobre la interpretación de las leyes, tienen la facultad de abrir causas, investigar las pruebas, ordenar a la Policía Federal, pedir arrestos y luego condenar. Estos poderes extraordinarios sumados a la super-mayoría de izquierda, ha convertido a la Corte Suprema en una institución autoritaria que opera en contra de la democracia.

Por Guilherme Ramos, para La Derecha Diario.

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.