Una niña de 13 años que fue abusada sexualmente por su padre durante cuatro años murió mientras daba a luz a su hijo, según la policía de Brasil.

Luana Ketlen murió el 11 de diciembre después de que fuera ingresada en el hospital con fuertes dolores abdominales, antes de que los médicos descubrieran que estaba embarazada, informó OduNews.

Los médicos decidieron inducir el trabajo de parto y dieron a luz a un niño -que sobrevivió- antes de llevar a la niña a una unidad de atención especializada. Murió en el camino.

La policía emitió posteriormente una orden de arresto contra el padre de 36 años, Tomé Faba, diciendo que cree que empezó a abusar de su hija cuando ésta tenía solo nueve años.

Faba se dio a la fuga antes de que lo atraparan en la ciudad de Coari una semana después.

El 27 de diciembre compareció por primera vez ante el tribunal, acusado de abuso infantil y homicidio involuntario.

La familia de Faba, que vive en las afueras de Coari, dice que no tenía ni idea del abuso.

La adolescente, de complexión media, estaba embarazada de siete meses cuando fue trasladada de urgencia al hospital regional de Coari con fuertes dolores.

Los médicos le diagnosticaron una anemia aguda y decidieron inducirle el parto.

Dio a luz a un niño prematuro que sobrevivió milagrosamente.

Sin embargo, tras el parto, la salud de la niña empeoró y los resultados de las pruebas revelaron que sufría múltiples complicaciones, entre ellas cirrosis hepática, agua en los pulmones y baja presión arterial.

Luana murió mientras la trasladaban en avión a un hospital especializado en Manaus, la capital del estado de Amazonas, a unos 363 kilómetros de distancia.

En una conferencia de prensa, el jefe de la policía de Coari, José Barradas, dijo: “La adolescente vivía con sus padres en una zona rural a las afueras de la ciudad”.

“No se dio cuenta hasta hace dos meses, cuando empezó a sentir dolores en el abdomen, que estaba embarazada de cinco meses”.

“Luana afirmó que le ordenaron ir a pescar con su padre y que supuestamente fue violada por él mientras estaba allí”.

Un pariente, que no quiso ser identificado, describió a la adolescente como inocente e inmadura, y dijo que estaba tan traumatizada por el abuso que lo mantuvo en secreto.

Solo cuando su cuerpo empezó a cambiar y los miembros de la familia sospecharon que podía estar embarazada, descubrieron la verdad.

Luana fue persuadida por una tía para que revelara quién era el culpable. Pero cuando la madre de la niña escuchó la noticia se negó a creer que su marido fuera el padre del hijo de su hija.

El jefe Barradas alegó que Faba amenazó con matar a su hija si informaba de lo que estaba pasando.

Barradas dijo: “Miembros de la familia trataron de intervenir y proteger a la niña alertando a los servicios sociales”.

Denunciaron el abuso a la policía y se emitió una orden de arresto contra Tomé, pero antes de que se pudiera ejecutar la orden, la salud de Luana se deterioró y murió poco después del parto”.

El incidente causó indignación en la comunidad, ya que muchos protestaron fuera del tribunal durante la comparecencia del acusado.

Los servicios sociales aún tienen que determinar si los familiares recibirán la tutela del recién nacido.

Mientras tanto, la policía reveló al prematuro ‘niño y está muy bien’ y está prosperando en la unidad neonatal del hospital, después de su traumático nacimiento.

Según los médicos, está “fuerte y ya respira sin necesidad de un respirador”.