El conflicto entre los régimenes sunitas y el régimen de Bashar al-Assad parece estar llegando a su fin.

El Reino de Bahréin dio un fuerte mensaje de reconstrucción de los lazos diplomáticos entre su país y Siria tras una década de enfrentamientos.

Con el estallido de la guerra civil siria en 2011, los Estados árabes del Golfo cerraron sus embajadas en Damasco, capital nacional, y cortaron lazos diplomáticos con el régimen alauita de Bashar al-Assad.

Waheed Mubarak Sayyar, el nuevo embajador bahreiní designado para Damasco, es la prueba viviente de que numerosas naciones árabes están retomando sus relaciones diplomáticas con al-Assad ahora que la guerra civil está llegando a su fin.

El primero de los países árabes del Golfo en restablecer relaciones plenas con Siria fue Omán, quien en 2020 apuntó a su embajador en el turbulento país del Medio Oriente.

Por años, los regímenes teocráticos sunítas de la península arábiga vieron con malos ojos el acercamiento de Siria con Irán. De hecho, el alauismo fue reconocido como una rama de los chiítas, la religión que impera en el sistema teocrático iraní.

Pero esto parece haber quedado en el pasado. La llegada de Joe Biden a la Casa Blanca produjo lo impensado: Rusia, China, Siria y los árabes, todos en tregua en contra de Estados Unidos por su acercamiento a Irán.

Fuente: Derechadiario.com.ar

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