Redacción BLesEl secretario de seguridad doméstica (DHS por sus siglas en inglés) Alejandro Mayorkas declaró abiertamente que la prioridad más alta del gobierno es ayudar a las familias de los inmigrantes ilegales a reunirse en los Estados Unidos, ignorando a los estadounidenses e inmigrantes legales cuyos trabajos se ven severamente afectados con el flujo constante de inmigración ilegal.

Las declaraciones de Mayorkas a la MSNBC el 4 de marzo se produjeron después de que anunciara que a cuatro familias deportadas se les permitiría entrar en Estados Unidos para vivir con un niño o adolescente que dejaron atrás. “Necesitamos… [desarrollar] un proceso en el que podamos traerlos sistemáticamente a este país de forma segura y comenzar el proceso de sanación”.

“Nuestra máxima prioridad es reunir a estas familias. Como hemos visto con tanta fuerza, se trata de jóvenes en su etapa de formación. A veces son niños de tan solo 3 años. Nos ocupamos de las necesidades y la vulnerabilidad, no sólo de los niños, sino también, por supuesto, de sus madres, de sus padres, de las personas que componen estas familias”, agregó el secretario del DHS.

Críticos dicen que lo que la administración Biden intenta hacer es desviar el foco de la crisis creada por el mismo presidente demócrata al haber abierto las fronteras y restablecido políticas sumamente dañinas para el país como la política de ‘permanecer en México’, ‘atrapar y liberar’ (catch and release) todas las cuales habían sido anuladas por el expresidente Trump.

El costo detrás de la inmigración ilegal

Dejando de lado por el momento el flagelo del tráfico de niños inmigrantes en la frontera que son vendidos dentro de los Estados Unidos, otro de los grandes problemas o graves consecuencias de las fronteras abiertas es la mano de obra barata y clandestina que representan estos inmigrantes para empleadores que buscan reducir sus costos de producción.

Según Breitbart, Mayorkas intenta centrar la atención del público en el bienestar de unos cuantos miles de padres centroamericanos que trajeron a sus hijos para ayudarles a pasar la frontera y conseguir trabajo en Estados Unidos.

De acuerdo con las cifras que maneja Breitbart desde que Biden asumió unos 185.000 trabajadores de cuello azul (obreros) escaparon de las autoridades fronterizas y podrían estar ocupando puestos de trabajo estadounidenses cuando muchos estados aún se están recuperando de los efectos del cierre de la economía por la pandemia.

Estos obreros trabajan ‘por migajas’ a veces solo para mandar dinero a su familia en su país de origen y otras veces para pagar a un coyote para que haga cruzar la frontera al resto de su familia, una ordalía que le cuesta la vida a muchos inmigrantes, sin mencionar que muchas mujeres y niños son violados y sexualmente abusados en el viaje.

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Mayorkas promueve la inmigración ilegal

Al mismo tiempo el secretario del DHS ha adoptado normas fronterizas que fomentan la separación de muchas más familias extranjeras.

Estas normas permiten que los migrantes entren en Estados Unidos por las diferentes puertas laterales para niños, adolescentes, adultos solteros o familias. Como consecuencia, hay al menos 30.000 niños y adolescentes separados de sus familias que fueron llevados a la frontera por coyotes.

Muchos de los inmigrantes ilegales eligen dejar a sus hijos al ser deportados a su país para eventualmente volver a reunirse si logran cruzar la frontera.

Estos niños y adolescentes son enviados a vivir con familiares que viven ilegalmente en Estados Unidos. Con la tecnología de hoy en día, muchos de los migrantes permanecen en contacto con sus hijos abandonados.

Joe Biden es el presidente más divisivo y antiamericano de la historia

Un reporte del 4 de mayo deja en claro que la administración Biden no tiene problemas en declarar abiertamente su intención de seguir dividiendo el país en razas.

Como parte de la Ley del Plan de Rescate Americano de 2021 de Biden, la Administración de Pequeñas Empresas (SBA) está abriendo el proceso de solicitud por el cual los propietarios de restaurantes, bares y otros locales pueden solicitar ayuda federal para ayudar a compensar la pérdida de ingresos como resultado de los cierres económicos provocados por la crisis del coronavirus chino.

La ayuda, sin embargo, se está priorizando en función de la raza, el género y si los propietarios de las empresas se consideran o no “individuos social y económicamente desfavorecidos”. Los hombres blancos, por ejemplo, que no son veteranos de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, no va a poder recibir la financiación del “período de prioridad” y quedarán como última opción.

Alvaro Colombres Garmemndia – BLes.com