Redacción BLes – En octubre de 2021, Kimberly Waterbury y su madre de 95 años, Dottie Schneider, de Chandler (Indiana), viajaron a Orange Beach (Alabama) para pasar las vacaciones. Schneider, que se halla en silla de ruedas, no podía pasear por la arena por sí misma.

Para hacer más agradables las vacaciones de la madre, un equipo de guardavidas se encargó de recogerla de su hotel y llevarla hasta el conjunto de sillas de playa que habían contratado.

“Estamos en deuda para siempre con los chicos de Orange Beach Surf Rescue”, mostró su agradecimiento la hija Waterbury. “Hicieron que mi madre se sintiera a gusto. No la hicieron sentir como una carga para nadie”.

“Tengo nuevos planes. Ella quiere volver”. continuó diciendo Waterbury, según AL.com.

Las imágenes de Waterbury de los jóvenes guardavidas mostrando tanto interés en ayudar a su madre a llegar a la playa se hicieron virales. Se han compartido más de 9.000 veces.

“[Muchos de nosotros] tenemos abuelos, y me parece que éste fue uno de esos momentos en que uno [Martin] puede sentirse un poco especial, ya que me trajo recuerdos de uno de mis abuelos”, dijo el jefe de la División de Seguridad de Playas, Brett Lesinger.

Los jóvenes insistieron en que estaban haciendo una buena obra para la comunidad, y rechazaron cualquier propina por esa ayuda. “Toda la paga que necesitamos es ver su sonrisa”, dijeron los guardavidas.

La historia comenzó el primer día de playa cuando Waterbury, que tiene una muñeca dañada, intentaba empujar la silla de ruedas de su madre por la arena a la salida del Holiday Inn Express.

A un guardavidas de Orange Beach Surf Rescue le llamó la atención ese momento.

El guardia se ofreció a llevar a la madre en su coche patrulla de playa. Incluso le propuso recogerla cada mañana cuando quisiera ir a la playa.

“En el pasado, cuando habían ido a la playa, ella no podía llegar al paseo marítimo. Tenían que sentarse en la zona de la piscina. Haber podido poner los pies sobre la arena y ver las olas romper sobre la costa, realmente marcó la diferencia”, recuerda Lesinger según el New York Post.

“Cualquier día que deseara llegar a la playa, queríamos asegurarnos de que lo lograra”, añadió el jefe de la División de Seguridad de las Playas. “Le dijimos que avisara si el sol era demasiado fuerte”.

Amy Laurence – BLes.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.