Leonardo, la tortuga de espolones africana, fue rescatada de un zoológico de Bangkok en 2013, mientras que Simón llegó en enero tras sufrir una grave lesión en la pata trasera.

El ternero estaba con su madre cuando quedó atrapado en las viñas. Perdió parte de una de sus patas traseras debido al accidente, y el centro de rescate le consiguió una prótesis para ayudarlo a caminar.

“Decidimos alojarlo temporalmente en un gran recinto a campo abierto dentro del Centro de Rescate de WFFT, donde podría recuperarse de su terrible experiencia”, explicó la fundación según Bored Panda.

“Luego habíamos planeado trasladarlo a un campo donde alojamos a otras dos vacas rescatadas”.

Pero entonces ocurrió lo improbable: el ternero conoció a la tortuga gigante y se hicieron mejores amigos.

“Para sorpresa de todos nosotros, Simón ha formado un fuerte vínculo con Leonardo”, dijeron miembros del establecimiento.

El personal dice que los dos son inseparables: “A menudo se les ve siguiéndose, compartiendo comidas y descansando juntos. Esperamos que esta inusual amistad continúe floreciendo”.

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