La empresa Virgin Galactic hizo historia este jueves con su primer vuelo espacial tripulado en una nave diseñada para el turismo espacial, alcanzando lo que la compañía considera el límite del espacio.

La nave logró una altura de 82 kilómetros antes de comenzar su descenso gradual, señaló el oficial de misión Enrico Palermo. “¡Llegamos al espacio!”, exclamó Palermo.

Minutos después la nave aterrizó en una pista.

El vuelo de prueba realizado el jueves es un paso importante de Virgin Galactic en su búsqueda de hacer realidad el sueño del turismo espacial.

En su cápsula con capacidad para seis personas, es decir, el mismo tamaño de un jet ejecutivo, la compañía ansía llevar a seres humanos, previo pago del costosísimo pasaje.

Se realizarán más vuelos de prueba y si todo sale bien, Richard Branson -fundador de Virgin Galactic- indicó que él mismo hará un recorrido antes de que el público tenga la oportunidad de hacerlo.

“Creo que durante el segundo semestre del próximo año empezaremos a tener capacidad de enviar a gente común al espacio”, señaló.

El espacio comienza a 80 kilómetros (50 millas) sobre la tierra, considera Virgin Galactic, ya que esa es la cifra usada por la Fuerza Aérea y otras agencias de Estados Unidos. Sin embargo, otros expertos consideran que la altura decisiva en realidad es de 100 kilómetros (62 millas). El director general de Virgin Galactic, George Whitesides, aseguró que estudios recientes apuntan a la altura menor.

Whitesides dijo que la revisión de los datos del vuelo de prueba se extenderá hasta el próximo año. “Es un enorme avance, y una vez que revisemos los datos veremos el camino a seguir”, agregó.

Al iniciar el vuelo de prueba, un jet que llevaba la nave espacial Unity de Virgin se encumbró a casi 13.100 metros (43.000 pies) de altura antes de soltar la cápsula, que seguidamente encendió sus propulsores y ascendió hasta perderse de vista.

Bailey Edwards, funcionario de la Administración Federal de Aviación, dijo que los dos pilotos -Mark Stucky y el ex astronauta de la NASA Rick Sturckow- recibirán las “alas” otorgadas a quienes han llegado al espacio.

El intento de Virgin Galactic de construir esta cápsula tardó mucho más de lo calculado inicialmente. Sufrió numerosos reveses al principio, como por ejemplo cuando el primer vehículo construido se desbarató al despegar en el 2014, resultando en la muerte del copiloto.

Al menos 600 personas han mostrado su interés en pagar una cifra de hasta 250.000 dólares para lanzarse al espacio como turistas en una experiencia en la que, de acuerdo a lo prometido, flotarán a gravedad cero y verán por una ventana a la esfera terrestre en su totalidad.

Esta es una propuesta que inició en el 2004, cuando Branson anunció la fundación de Virgin Galactic, poco después del lanzamiento del SpaceShipOne, la primera nave espacial tripulada y financiada con capital privado, que llegó a ir tres veces al espacio.

SpaceShipOne, financiada por el ahora fallecido multimillonario Paul G. Allen y creada por el diseñador aeronáutico Burt Rutan, ganó los 10 millones de dólares del Premio Ansari X, que fue instaurado para impulsar el turismo espacial.

Con información de AP

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