Un joven llamado Huang Shan, de China, terminó su carrera universitaria en administración hotelera en Toronto, Canadá, en el 2008 y comenzó a trabajar en un hotel en julio. Pero un mes después, notó un pequeño bulto en su cuello cerca de su hombro derecho.

Para diciembre, el bulto había crecido al tamaño de un puño y fue a la sala de emergencias.

Después de una biopsia justo antes de Navidad, se le diagnosticó un linfoma terminal. Tenía solo 22 años.

Aunque no sentía dolor, estaba desconsolado.

“La noticia realmente me devastó”, dijo Huang, según Minghui.org. “No sabía qué hacer, así que no hice nada”.

Era hijo único y estaba lejos de su país natal.

No quería preocupar a su familia ni volver a China. Solo les dijo a sus padres que estaba enfermo.

El doctor le programó 16 sesiones de quimioterapia y el tratamiento comenzó un viernes por la mañana y duraba dos horas y media, pero antes de cada procedimiento le inyectaban primero una solución salina.

Huang, de 22 años, comenzó la quimioterapia para su linfoma en el 2009.

(pxhere)
(pxhere)

“La medicación es muy tóxica”, dijo.

Esa tarde, aún tenía que trabajar. Llegó al hotel a las 4:30 p.m. y en media hora comenzó a sentirse muy mal.

“No tenía fuerza, entonces empecé a vomitar sin parar. Fue peor que la muerte”, dijo Huang.

Al joven le hacían la quimioterapia dos veces por semana. Al principio, tardaba un día en recuperar las fuerzas. Más tarde, duraba más tiempo.

El cabello también comenzó a caerse y después de tres o cuatro sesiones, ya casi había desaparecido.

Al principio, notó que el tumor se hacía más pequeño, pero pronto, la terapia pareció dejar de funcionar.

Por casualidad, Huang se encontró con una práctica de meditación espiritual llamada Falun Dafa o Falun Gong que enseñaba a la gente los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

Comenzó a darse cuenta en la verdadera razón de todo su sufrimiento.

Comenzó a leer los libros y a escuchar las experiencias de otras personas sobre la disciplina. Se dio cuenta de que había una razón más profunda detrás de las enfermedades y de otros sufrimientos de la gente y su corazón fue reconfortado y aliviado para entender la verdad.

“Pensé que tal vez debería tomar el camino de la cultivación”, dijo.

Comenzó a aprender los cinco ejercicios de Falun Dafa, que incluyen cuatro ejercicios suaves de pie y una meditación sentada.

Pronto descubrió que los ejercicios ayudaban a su cuerpo a recuperarse con rapidez después de la quimioterapia y se sentía con más energía que antes.

“Después del séptimo tratamiento, tuve una fuerte sensación de que ya no quería recibir quimioterapia”, dijo Huang. “Así que le dije al doctor que la suspendiera”.

Sin embargo, el médico no estuvo de acuerdo y lo animó a terminar el tratamiento. Incluso envió a Huang a ver a un psiquiatra, porque pensó que el joven podría tener problemas mentales.

Después de algunas visitas, insistió en que quería detener la quimioterapia.

“El doctor tenía que respetar mi deseo”, dijo.

Durante tres meses, Huang practicó Falun Dafa. Su cabello comenzó a crecer de nuevo y se veía saludable.

“A finales del 2009, el médico me pidió que volviera para otro examen”, dijo.

Los resultados del examen demostraron que su cáncer había desaparecido por completo.

(pxhere)
(pxhere)

Estos milagrosos beneficios para la salud no son los únicos resultados positivos que recibió de la práctica de Falun Dafa. Antes, tenía muy mal carácter y discutía con sus padres.

“Era muy impaciente. Si otras personas tardaban en hacer algo, me costaba mucho tolerarlo”, dijo.

Sin embargo, cuando se enfermó, estaba demasiado débil para enojarse y lentamente cambió su visión de la vida.

“Gradual y naturalmente, me deshice de mi mal humor. Mis padres también dijeron que había madurado”, dijo Huang.

Comenzó a trabajar en ventas y se dio cuenta de que era más fácil llevarse bien con los demás.

También se volvió más seguro en su práctica de cultivación espiritual y estaba agradecido con Falun Dafa por la oportunidad de mejorar y de comenzar una nueva vida.

Nota del Editor:

Falun Dafa es una disciplina espiritual de la Escuela Buda que cultiva el cuerpo y la mente haciendo énfasis en la elevación del carácter moral a través de la comprensión de los principios que rigen la práctica: Verdad, Benevolencia y Tolerancia (Zhen Shan Ren), señala el sitio web oficial.

Esta disciplina se realiza generalmente en lugares públicos al aire libre, y fue introducida en el año 1992 por el Sr. Li Hongzhi. Gracias al impacto que tuvo la misma en la salud de los practicantes se presentó un incremento exponencial en el número de personas que hacían la práctica en toda China llegando a los 100 millones.

Sin embargo para el año 1999 el régimen comunista, encabezado por el entonces cabecilla del Partido Comunista Chino, Jiang Zemin, comenzó una intensa persecución en contra de la práctica debido a que sintió que su crecimiento representaba un obstáculo para los intereses del partido. Desde entonces, los practicantes son víctimas de numerosas flagelaciones como trabajos forzados, además de padecer bajo el sistema de sustracción forzada de órganos avalado por el mismo régimen chino.

A través de La Gran Época.

Te puede interesar: El anciano que usó 9 pares de zapatos para caminar 2.000 km y transmitir un importante mensaje

videoinfo__video2.bles.com||29a92229b__

Ad will display in 09 seconds

Temas: Categorías: Historias de vida Salud

Querido Lector,

En BLes tenemos un sueño: revivir la honestidad y la verdad.

Actualmente en todo el mundo se está librando una batalla decisiva, y la gente del mundo está despertando ante la manipulación de la información, las censuras y las fake news.

Nuestros reportajes nunca son influenciados por el interés comercial o político. La prioridad de BLes ha sido siempre, desde de su fundación, reflexionar y reportar sobre política, economía, ciencia, salud y otros temas de actualidad siempre con honestidad y veracidad.

Así, BLes es parte de un cambio trascendental que atraviesa hoy la humanidad, emergiendo como una fuerza recta y virtuosa, guiada por los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

El mundo está cambiando, los medios que no han hecho su trabajo profesionalmente e imparcialmente y se han dejado seducir por beneficios materiales o intereses personales, tendrán que desaparecer, porque el mundo ha despertado.

El periodismo tiene que volver a abrazar los valores, porque el mundo quiere la verdad.

Pronto podremos ver que el periodismo será respetado nuevamente. Se volverá creíble, reportará con veracidad y con rectitud. Somos uno de los pioneros de esta nueva manera de contar las noticias, con consciencia de un nuevo mundo basado en los valores.

Ayúdanos a hacerlo realidad. Apóyanos para continuar con esta misión.