Estudios afirman que la diferencia entre la edad retiniana y la edad biológica implica un riesgo mayor de muerte.

Expertos australianos desarrollaron un algoritmo de inteligencia artificial para “leer” en los ojos el efecto de diversas enfermedades y hasta la probabilidad de muerte.

La diferencia entre la edad retiniana y la edad biológica implica un riesgo mayor de muerte.

¿Qué harías si supieras cuándo vas a morir? Tal vez decidirías reparar algunos pendientes de tu vida, o pasar tus últimos momentos al lado de las personas que más amas, o darle rienda suelta a tus deseos o instintos.

Investigadores del Centre for Eye Research Australia de la Universidad de Melbourne, en Australia, y del Departamento de Oftalmología de la Guangdong Academy of Medical Sciences, en China, desarrollaron un algoritmo de inteligencia artificial para comprobar aquello de que los ojos son la ventana del alma, como dijeran los poetas.

Al analizar más de 130,000 imágenes de la retina de más de 500,000 participantes de entre 40 y 69 años de edad del Biobanco del Reino Unido, un gran estudio gubernamental, desarrollaron una forma de determinar las diferencias entre la edad biológica de una persona y la salud biológica real del ojo, a la que llamaron “brecha de edad retinal”. Pero también encontraron que cada año de diferencia entre la edad real de una persona y su edad biológica, supone un aumento de 2% del riesgo de muerte por cualquier causa.

Sin embargo, las brechas más extensas, con diferencias de tres, cinco y 10 años entre la edad biológica y la edad retinal, se asociaron significativamente con un riesgo de muerte hasta 67% mayor por enfermedades específicas, como padecimientos crónicos.

“Nuestros hallazgos indican que la brecha de edad retiniana podría ser un biomarcador potencial del envejecimiento que está estrechamente relacionado con el riesgo de mortalidad”, por lo que este método podría ser útil para realizar intervenciones médicas personalizadas, escribieron los autores en la investigación publicada en el British Journal of Ophthalmology.

“La retina ofrece una ‘ventana’ única y accesible para evaluar los procesos patológicos subyacentes de las enfermedades vasculares y neurológicas sistémicas que están asociadas con un mayor riesgo de mortalidad”, escribió el doctor Mingguang He, profesor de epidemiología oftálmica en la Universidad de Melbourne, y autor principal del estudio.

Estudio científico

Usando tecnología de aprendizaje automático, los científicos estudiaron más de 80.000 imágenes de retinas de casi 47.000 personas y determinaron la correlación entre la edad cronológica y la biológica de los participantes. Una década después de que se tomaran las imágenes, 1.871 de los participantes fallecieron y aquellos cuyas retinas mostraban una edad más avanzada que la de la persona resultaron ser propensos a pertenecer a este grupo.

Por ejemplo, si el algoritmo mostraba que la retina era un año mayor que la edad real de la persona, la probabilidad de muerte por cualquier causa en los próximos once años subía un 2 %, y por causas no cardiovasculares ni asociadas con cánceres, en un 3 %.

Según el estudio, publicado en la revista British Journal of Ophthalmology, los hallazgos son puramente de índole observacional y todavía no han sido establecidos los factores que definen esta relación a nivel biológico.

Se precisa que el 55 % de las muertes entre los participantes se debieron a cánceres, un 17 % a enfermedades cardiovasculares y los restantes murieron por otras causas.

La proporción de las participantes que tenían una diferencia de 3, 5 y 10 años entre la edad de la retina y la edad real se situó en el 51 %, 28 % y 4,5 %, respectivamente.

Patricia Chung – Miamidiario.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.