Dentro del grupo de los vegetales alimenticios los puerros resultan sorprendentes por su gran capacidad para dar sabor, color y aroma a las preparaciones, además de ser saludables y adaptables.

En cuanto a sus propiedades, beneficios y diversos usos culinarios, pasamos a enumerar algunos de ellos.

Propiedades

Una de las propiedades que hace tan especial al puerro es su bajo aporte de calorías, así que la energía que suministra proviene principalmente del contenido de hidratos de carbono; además su abundante proporción de fibra lo enriquece aún más, tal como lo reseña Vitónica.

Asimismo, se distingue por su pequeño contenido de proteínas y grasas, destacándose entre ellas las grasas poliinsaturadas.

Los sorprendentes Puerros: propiedades, beneficios y usos en la cocina
En cuanto a minerales, se destacan el potasio, el calcio vegetal, y en menor medida el yodo.

Por otro lado, las vitaminas del grupo B son abundantes, en particular el ácido fólico y las vitaminas A y C, que actúan como antioxidantes.

Reforzando la acción antioxidante también intervienen los polifenoles, presentes principalmente en las hojas verdes, a la que unen efectos antiinflamatorios importantes.

Adicionalmente, las funciones probióticas de los polisacáridos son otras de las propiedades de los puerros.

Beneficios

De las propiedades ya descritas se deriva la conveniencia de utilizarlo como condimento que aporte buen sabor a los platos para las personas que se esfuerzan por perder peso, y para aquellas que prefieren calmar su apetito ingiriendo nutrientes de buena calidad.

A su vez, las bondades de los elementos que los componen minimizan los daños causados por la oxidación que naturalmente sufre el organismo humano.

Por parte de la flora intestinal, esta sale fortalecida por el alto contenido de inulina, según publicación de The Journal of Nutrition.

Usos en la cocina

Los sorprendentes Puerros: propiedades, beneficios y usos en la cocina
Son muchos los usos de los puerros en la cocina.

Si bien los puerros se pueden consumir crudos, al cocinarlos aumenta la digestibilidad y por tanto su aprovechamiento total.

Una vez bien lavadas y limpias sus partes, se pueden elaborar salsas, sopas, cremas, frittatas, tartas, o cortar en julianas que serán utilizadas como guarnición de los platos principales, y diversos platos más.

Este artículo fue redactado a modo informativo y no pretende reemplazar en absoluto la opinión de un especialista. Ante cualquier inquietud consulte a su médico.

José Ignacio Hermosa – BLes

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