Redacción BLes – Los corticoides pueden salvar vidas si los usamos bien, pero si los utilizamos de forma irresponsable pueden llegar a generar hipertensión, trombosis, glaucoma, cataratas, visión borrosa, aumento de peso, insuficiencia suprarrenal, osteoporosis o enfermedades psiquiátricas, entre otras consecuencias negativas.

Es decir la solución agravaría el problema. En medicina los corticoides se usan para tratar principalmente enfermedades inflamatorias y alérgicas, porque actúan reduciendo la producción de proinflamatorias, que son las sustancias que participan en el desarrollo de tales dolencias, describió Clarín.

Por este motivo, se usan con frecuencia para tratar problemas crónicos como asma, alergia, rinitis, conjuntivitis alérgica, artritis reumatoide, lupus o se administra en pacientes que han sido trasplantados.

“La industria farmacéutica ha sido capaz de crearlos de manera artificial como medicamentos en forma de inyecciones, pastillas, cremas, inhaladores, entre otros”, aseguró la alergóloga Mónica De Gennaro, subdirectora médica de la Fundación CIDEA, según LMNeuquen.

Distintos corticoides, distintos riesgos

Los corticoides se presentan en varias formas como la cortisona, la hidrocortisona y la prednisona, detalló 65YMAS.

Su peligrosidad radica en sus distintos grados de potencia. Los orales e inyectables presentan un mayor riesgo que los inhalados e intranasales. Por eso, se advierte que sea nuestro médico el encargado de elegir el tipo adecuado, la vía de administración y la duración.

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De hecho, prolongar el tratamiento puede acarrear gran cantidad de daños en órganos y sistemas, como los cardiovasculares (hipertensión, trombosis), oftálmicos (glaucoma, catarata, visión borrosa y otros trastornos visuales), endocrinos (insuficiencia suprarrenal, síndrome de Cushing, aumento de peso, diabetes mellitus), y gastrointestinales (ulcera péptica, dispepsia, distensión abdominal, ulcera esofágica).

Los corticoides pueden provocar desastrosas secuelas.
El uso de corticoides puede provocar desastrosas secuelas.

La lista continúa con afecciones de tipo musculoesqueléticas (osteoporosis, miopatía proximal), cutáneas (adelgazamiento de la piel, moretones fáciles, retraso en la cicatrización de heridas), y pediátricas (malestar estomacal, vómitos, aumento del apetito, dolor de cabeza, mareos, irritabilidad y desasosiego).

Y por último, aunque no cabe duda de que todas las enfermedades físicas causan un efecto psicológico, este fármaco artificial también provoca directamente pensamientos suicidas, delirios, confusión, etc.

Peligros de la automedicación

Por este motivo, los especialistas piden que se evite la automedicación, aunque “en nuestro medio es frecuente que el paciente consiga los corticoides sin receta y los emplee según le parece, sin control o supervisión médica”, dijo a Clarín el también alergólogo Jorge Máspero.

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Máspero afirmó que se deberían usar con mucha precaución especialmente en personas hipertensas, con insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, osteoporosis, epilepsia, úlcera gastroduodenal, diabetes, glaucoma, obesidad y psicosis o delirio, porque sus efectos adversos podrían resultar devastadores.

Para minimizar los efectos secundarios debe prescribirse la dosis eficaz más pequeña posible por el mínimo tiempo posible, y de ser posible debe administrarse por la mañana para reducirse los múltiples riesgos.

Si se han estado tomando por menos de 3 semanas y ya no se necesitan más, puede interrumpirse la toma bruscamente, no siendo así si se excede este tiempo porque deberían tomarse estrategias de reducción paulatina.

Este artículo fue redactado a modo informativo y no pretende reemplazar en absoluto la opinión de un especialista. Ante cualquier inquietud consulte a su médico.

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Temas: Categorías: Salud

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