La revista Immunity divulgó el 14 de agosto de 2018 la investigación de la Dra. Amina Metidji y colaboradores, según la cual el consumo de col, brócoli y plantas de la familia de las crucíferas ayudarían a prevenir el cáncer de colon.

El equipo de científicos del Instituto Francis Crick, descubrió sustancias químicas anticancerígenas producidas por la digestión de estos vegetales.

Los resultados del trabajo de investigación evidenciaron las alteraciones en las paredes intestinales de los ratones que se crían en el laboratorio, y en particular la producción de la sustancia índole-3-carbinol, producida al masticar las verduras citadas.

Las crucíferas dan origen al indole-3-carbinol, anticancerígeno.

“Asegúrese de que no estén demasiado cocidas ni el brócoli demasiado empapado”, dijo la Dra. Gitta Stockinger, citada por The Francis Crick Institute.

El índole-3-carbinol es modificado gracias a los efectos del ácido estomacal a medida que recorre el sistema digestivo.

Al llegar a la parte baja del intestino influye en el comportamiento de las células madre encargadas de producir el revestimiento de sus paredes y también de las células inmunitarias que controlan la inflamación.

Asimismo se evidenció que el químico estudiado protegía a los ratones de contraer cáncer aún si genéticamente su riesgo era alto; en ausencia del mismo la propagación de las células se descontrolaba.

De modo similar a como ocurre con la piel, los tejidos que revisten las paredes intestinales también se regeneran cada 4 o 5 días.

“Incluso cuando los ratones empezaron a desarrollar tumores y los cambiamos a la dieta adecuada, se detuvo la progresión del tumor”, afirmó el Dr. Stockinger, según el mismo medio.

“Con este estudio, tenemos los mecanismos moleculares sobre cómo funciona este sistema” siguió declarando el científico, como explicación racional que apoya la recomendación dietética acerca consumir muchas más verduras.

Los resultados de la investigación dan mayor precisión al hecho de que no se trata solo de la fibra contenida en los vegetales como el brócoli y el repollo la que ayuda a reducir el riesgo de cáncer intestinal, sino también las moléculas encontradas en ellos.

“Otros estudios ayudarán a averiguar si las moléculas de estas verduras tienen el mismo efecto en las personas, pero mientras tanto ya hay muchas buenas razones para comer más verduras”, recalcó el Prof. Tim Key, de Cancer Research UK.

José Ignacio Hermosa Bonilla – BLes

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