La epilepsia es una enfermedad que afecta a 1 de cada 26 personas, y cursa con ataques que se manifiestan con convulsiones. Si estás junto a una persona que sufre un ataque epiléptico, estos son los consejos que debes seguir, según la Epilepsy Foundation y recogidos por Gizmodo, que recuerda que se ha de seguir la regla de las tres ‘S’, de ‘Stay, Safe and Side’ (en inglés, permanecer, poner a salvo y poner de lado).

Permanecer junto a la persona: cuando te encuentres junto a una persona que sufre un ataque epiléptico debes quedarte junto a ella para garantizar su seguridad y poder hablar con los sanitarios cuando lleguen. Es útil cronometrar la convulsión. Si supera los cinco minutos, llama urgentemente al número de emergencia. Debes mantener la calma y hablar tranquilamente, para que al volver a la consciencia no se alarmen. Si puedes, busca si la persona tiene encima algún tipo de información o identificación médica.

Mantenerla a salvo: cuando sufre una convulsión, el paciente puede lesionarse al caer o golpearse, así que lo mejor es guiarla a un lugar seguro y depositarla suavemente en el suelo si corre riesgo de caerse. Despeja la zona para que no se pueda herir. Procura que no se agolpe mucha gente alrededor. Durante la convulsión, no sujetes al paciente, porque no la hará parar y al contrario, puede aumentar las posibilidades de que la persona u otra persona resulte herida: “Las personas no luchan a propósito durante una convulsión. Sin embargo, si notan que están sujetos mientras se encuentran desorientados, pueden responder agresivamente”, dice la Epilepsy Foundation.

Existe el mito de que la persona puede tragarse la lengua, pero no es así. El riesgo en realidad es que se muerda la lengua, que puede ser muy doloroso, pero intentar meter algo en la boca para evitarlo es aún peor: podría romperse un diente o tragarse el objeto. También hay que evitar dar comida, bebida o medicamentos.

Colocarla de lado: si la persona no está consciente, lo mejor es aflojarle la ropa ajustada y poner algo suave bajo la cabeza. Es conveniente girar a la persona hasta ponerla de lado y que la boca se dirija hacia abajo, para evitar que la saliva bloquee las vías respiratorias y para que respire mejor.

¿Y después? La persona, cuando despierte, puede estar confundida o asustada, incluso avergonzada. Cuéntale lo sucedido y ofrécete para quedarte junto a ella hasta que pueda llegar a casa o avisar a un familiar o amigo.

Según la Epilepsy Foundation, hay algunas señales que dicen que debes avisar a los servicios de emergencia:

– Las convulsiones duran más de 5 minutos.

– Hay varios episodios de convulsiones.

– La persona respira con dificultad.

– Las convulsiones han ocurrido en el agua.

– La persona está herida, embarazada o enferma.

– La persona no vuelve a su estado habitual.

– Es la primera vez que convulsiona.

– La persona ha pedido ayuda médica.

Fuente: 20 minutos.

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