Redacción BLes – Se reabrió el debate sobre los riesgos de la radiación, después de que cientos de aves murieran espontáneamente durante las pruebas de puesta en marcha de una nueva antena 5G en La Haya, Países Bajos, para evaluar su alcance y si produciría daños.

Parece ser que después de activar la antena, cientos de estorninos cayeron muertos desde los árboles cercanos llegándose a alcanzar la cifra de más de 300 ejemplares muertos, en pocos días.

En un primer momento, el suceso trató de ocultarse, pero dada la magnitud de lo ocurrido llegó a oídos de un medio de comunicación llamado Healthnut News, que decidió publicar la noticia.

“Si a todos les fallara el corazón con un cuerpo sano, sin signos de virus, sin infección bacteriana, con la sangre sana, sin venenos encontrados, etc. La única explicación razonable es que las nuevas microondas 5G tienen un gran efecto en el corazón de todas las aves!”, escribió el usuario de Facebook, John Kules, citado por el noticiero.

Hasta la fecha las autoridades no se han pronunciado si las aves que cayeron masivamente muertas serían víctimas del experimento, realizado en aquellos días en La Haya, donde se probó la radiación RF con una frecuencia pico de 7,40 GHz, pero en un primer análisis no hallaron signos visibles de enfermedad.

Anteriormente, también se reportaron sucesos extraños durante las pruebas de antenas 5G, como el registrado el año pasado en Loppersum de Groningen, Suiza, donde una manada completa de vacas se arrojó por un barranco.

En este marco, cabe mencionar que el Dr. Joel Moskowitz (UC Berkeley School of Public Health) ha estado recopilando y publicando estudios científicos que vinculan el cáncer con las radiaciones y los campos electromagnéticos de las conexiones WiFi, 2G, 3G…

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Temas: Categorías: Salud