Redacción BLesEl Dr. Michael Yeadon, el exvicepresidente del laboratorio farmacéutico Pfizer, nuevamente lanza una advertencia sobre la peligrosidad de la vacuna experimental contra el Virus PCCh, señalando que las mujeres en edad fértil deberían rechazar por completo esta terapia génica Covid-19.

Durante una conferencia on line que brindó el miércoles 4 de agosto, el exvicepresidente de Pfizer habló en esta oportunidad de los recientes hallazgos que indican que las vacunas experimentales COVID-19 inducen a un ataque autoinmune en la placenta al concentrarse en los ovarios de la mujer.

El Dr. Yeadon es licenciado en bioquímica y toxicología, y doctorado en farmacología respiratoria. Se retiró en 2011 con el puesto de vicepresidente y científico jefe de alergias y enfermedades respiratorias en Pfizer, tras haber trabajado en la industria farmacéutica durante 32 años. 

Tras su retiro, fundó su propia empresa de biotecnología, Ziarco, que en 2017 fue vendida a Novartis, el mayor laboratorio farmacéutico del mundo. Hoy es uno de los científicos que están advirtiendo sobre los serios efectos adversos provocados por la vacuna del virus PCCh.

En la reciente conferencia organizada por LifeSite en conjunto con The Truth For Health Foundation denominada “Stop the Shot” (Detener la vacunación), el Dr. Yeadon explicó por qué las mujeres jóvenes y en edad fértil deberían rechazar la vacunación contra el Covid.

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En primer lugar señaló que “Nunca se le dan medicamentos o productos medicinales probados de manera inadecuada a una mujer embarazada”, enfatizando que eso es exactamente lo que se está haciendo ahora con la vacuna experimental del virus chino.

“Nuestro gobierno está instando a las mujeres embarazadas y en edad fértil a vacunarse. Y les dicen que están a salvo. Y eso es mentira porque esos estudios simplemente no se han hecho”, agregando que, “Ha habido potencialmente cientos de millones de mujeres en edad fértil inyectadas con productos que no han sido probados en términos de impactos sobre la fertilización y el desarrollo del bebé.”

“Eso es bastante malo porque lo que eso me dice es que hay imprudencia. A nadie le importa. A las autoridades no les importa lo que pase”, dijo.

Citando un reciente “estudio de biodistribución”, que otorgó la agencia reguladora de medicamentos japonesa debido a una solicitud de libertad de información, en el cual se utilizaron ratas de laboratorio para analizar la distribución de la vacuna en el cuerpo, Yeadon explicó que se observó cómo la sustancia inyectada se concentra en los ovarios, y “se concentra al menos 20 veces más que la concentración en otros tejidos de fondo como los músculos”, dijo.

“No quieres este producto en tus ovarios. Simplemente no es necesario inducir la inmunidad para tener una vacuna en los ovarios. Y, como se está concentrando en los ovarios, obteniendo concentraciones más altas con el tiempo, ni siquiera han definido cuáles son los niveles máximos o cuándo ocurre eso”, enfatizó Yeadon.

El ex miembro directivo del Pfizer dijo se puede suponer que los que se observó en la rata, es lo que está sucediendo en los humanos, por lo que en este momento su suposición es que todas las mujeres a las que se les inyectaron estas vacunas, tienen altas concentraciones de la misma en sus ovarios.  

“Es muy preocupante”, se lamentó, explicando que no se sabe qué consecuencias tendrá, pero que no puede ser benigno, y podría ser seriamente dañino, ya que estas vacunas luego conducirán a la expresión la proteína de pico de coronavirus, de la que ya se conoce que produce efectos adversos. 

En diciembre de 2020, el Dr. Yeadon remitió una de sus mayores preocupaciones respecto de la proteína pico a la Agencia Europea de Medicamentos, para que sea estudiado su potencial impacto en la fertilidad de las mujeres. Según explicó, dicha proteína es levemente similar a una proteína esencial en la placenta, necesaria tanto para la fertilización como para la formación y el mantenimiento de la placenta.

La petición de Yeadon fue ignorada, pero según afirma “hace unas semanas se publicó un estudio y dice exactamente lo que me preocupaba”.

Explicó que los resultados que se extrajeron de 15 mujeres a quienes se les aplicó la vacuna Pfizer, hallaron que presentaban un aumento del 300% en los anticuerpos contra su propia placenta en los primeros cuatro días. “Entonces, lamento decir esto, pero es un ataque autoinmune inducido por una vacuna en su propia placenta”, dijo.

Y concluyó, “Entonces, estoy aquí para advertirle que si está en edad fértil, o es más joven, no está en la menopausia, le recomiendo encarecidamente que no acepte estas vacunas”.

Vanesa Catanzaro – BLes.com

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