Redacción BLes– Reducir el estrés en la vida cotidiana puede ayudar a algunas personas a vivir hasta 150 años, según han descubierto los investigadores.

El Centro Oncológico Integral Roswell Park de Búfalo, en el estado de Nueva York, y la empresa de biotecnología Gero, con sede en Singapur, han descubierto una relación directa entre el envejecimiento y la capacidad de hacer frente al estrés.

El estudio, titulado “El análisis longitudinal de los marcadores sanguíneos revela la pérdida progresiva de resiliencia y predice el límite de la vida humana“, confirma que los sujetos que se recuperan bien de las situaciones de estrés tienden a vivir más tiempo y a disfrutar de una mejor calidad de vida.

“La investigación muestra que la tasa de recuperación es una firma importante del envejecimiento que puede guiar el desarrollo de fármacos para ralentizar el proceso y prolongar la duración de la salud”, dijo en un comunicado el profesor de genética de la Facultad de Medicina de Harvard, David Sinclair.

En algunos casos excepcionales, las personas con un muy buen equilibrio entre vida y trabajo podrían incluso vivir hasta 150 años.

“Si la tendencia [de la resiliencia humana] se mantiene a edades más avanzadas, la extrapolación muestra una pérdida completa de la resiliencia del cuerpo humano, es decir, de la capacidad de recuperación, a alguna edad en torno a los 120 o 150 años”, dijo el autor del estudio, Timothy Pyrkov, en el comunicado.

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Esta estimación se basa en una serie de factores de salud, como no padecer ninguna enfermedad crónica importante que pueda afectar a la capacidad de recuperación del cuerpo humano.

“A medida que envejecemos, se necesita cada vez más tiempo para recuperarnos tras una perturbación y, por término medio, pasamos cada vez menos tiempo cerca del estado fisiológico óptimo”, afirma Pyrkov.

El equipo de investigación dedicó más de tres años a recopilar y utilizar datos de inteligencia artificial, análisis de sangre y actividad física de voluntarios de Estados Unidos y el Reino Unido.

Los sujetos de las pruebas demostraron que la edad biológica está relacionada con el estrés, el estilo de vida y las enfermedades crónicas. La resiliencia dependía de la rapidez con la que alguien volvía a la normalidad tras responder a un factor de estrés.

El estudio reveló que un paciente de 40 años necesita dos semanas de rehabilitación para recuperarse, mientras que uno de 80 años necesita seis semanas de rehabilitación.

Los investigadores concluyeron que la esperanza de vida de 120 a 150 años es un “límite absoluto” para el tiempo que los humanos pueden vivir sin ningún factor de estrés o enfermedad crónica.

Sin embargo, la probabilidad de que alguien no experimente ningún factor de estrés o enfermedad crónica es muy baja. Incluso los participantes más sanos eran susceptibles de sufrir las mismas reglas fundamentales del envejecimiento, según el estudio, que se publicó en la revista científica Nature Communications el 25 de mayo.

El estudio también descubrió que no se puede lograr una “fuerte extensión de la vida” mediante la prevención o curación de enfermedades.

“El envejecimiento en los seres humanos presenta características universales comunes a los sistemas complejos que operan al borde de la desintegración”, dijo en el comunicado el cofundador y director general de Gero, Peter Fedichev.

“Este trabajo es una demostración de cómo los conceptos tomados de las ciencias físicas pueden utilizarse en biología para sondear diferentes aspectos de la senescencia y la fragilidad con el fin de producir fuertes intervenciones contra el envejecimiento”, añadió.

Estos resultados sugieren que una serie de técnicas de biohacking y de desafío a la edad ampliamente publicitadas no prolongan realmente la longevidad de los seres humanos. Los pacientes sólo parecen parecer más jóvenes después del tratamiento.

El fundador de Rastegar Property Company, Ari Rastegar, afirmó recientemente que la terapia con células madre y la meditación en una cámara hiperbárica le ayudaron a devolver su cuerpo al estado de un niño de 5 años, según el New York Post.

Amelia Jones – BLes.com