Redacción BLesUn nuevo estudio israelí muestra cómo la inmunidad natural desarrollada después de que la persona tiene contacto con el virus del Covid- 19 (Virus PCCh), genera una protección considerablemente mayor a la variable Delta del coronavirus, que las proporcionadas por dos dosis de la vacuna experimental, lo que abre el debate acerca la poca importancia que se le da a la inmunidad adquirida naturalmente, respecto a la impulsada por la vacunación para superar la pandemia.

El estudio, realizado en uno de los países más vacunados, fue descrito por Bloomberg como, “El análisis más grande del mundo real que compara la inmunidad natural, obtenida de una infección anterior, con la protección proporcionada por una de las vacunas más potentes actualmente en uso”.

Los mandatos de vacunas no exime necesariamente a quienes ya tenían una infección por el virus PCCh, y la recomendación actual es que estén completamente vacunados, es decir con dos dosis de ARNm o una monodosis de la vacuna basada en adenovirus J&J, según reportó el Daily Caller.

Acorde a lo que detalla el artículo de investigación, publicado en medrxiv.org, que aún no ha sido revisado por pares, se realizó un estudio observacional retrospectivo durante un período de seguimiento del 1 de junio al 14 de agosto de 2021, cuando la variante Delta era dominante en Israel, comparando una población de estudio de 700.000 personas, divididas en tres grupos con las distintas condiciones a evaluar.

El primer grupo estaba compuesto por los que no habían sido infectados por el virus y recibieron dos dosis de la vacuna COVID-19 de Pfizer. El segundo grupo, los que habían sido infectados y estaban completamente sin vacunar. El tercer grupo eran los individuos que habían sido previamente infectados y recibieron una dosis de la vacuna.

En todos los modelos se evaluaron cuatro resultados: infección por SARS-CoV-2, enfermedad sintomática, hospitalización relacionada con COVID-19 y muerte, según se explica en el artículo. 

Del análisis, los investigadores descubrieron que las personas vacunadas tenían casi seis veces más probabilidades de contraer una infección delta y siete veces más probabilidades de tener una enfermedad sintomática que las que se recuperaron, respecto de los que habían adquirido inmunidad por una infección previa del virus PCCh. 

“La protección ventajosa que brinda la inmunidad natural que demuestra este análisis podría explicarse por la respuesta inmune más extensa a las proteínas del SARS-CoV-2 que la generada por la activación inmune de la proteína anti-pico conferida por la vacuna”, escribieron los investigadores en un documento

También encontraron que las personas que recibieron una sola dosis de la vacuna, además de recuperarse de una infección previa, tenían una protección extra a la variante delta. Y respecto a la protección a largo plazo proporcionada por una tercera dosis, administrada recientemente en Israel, los investigadores dijeron que aún se desconoce.

Las conclusiones del artículo fueron: “Este estudio demostró que la inmunidad natural confiere una protección más duradera y más fuerte contra la infección, la enfermedad sintomática y la hospitalización causada por la variante Delta del SARS-CoV-2, en comparación con la inmunidad inducida por la vacuna de dos dosis de BioNTech / Pfizer”.

Respecto de esto, la médica inmunóloga Charlotte Thålin, investigadora del Hospital Danderyd y el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) dijo a la  revista Science: “Que yo sepa, es la primera vez que [esto] se ha demostrado realmente en el contexto de COVID-19”, aunque también advirtió que la investigación no podía considerarse concluyente. 

Entre tanto, Eric Topol, médico-científico de Scripps Research dijo: “Seguimos subestimando la importancia de la inmunidad natural a la infección… especialmente cuando [la infección] es reciente”, y explicó que cuando se refuerza con una dosis de vacuna, se obtienen resultados que no se igualan con ninguna vacuna de las que están siendo utilizadas en el mundo en este momento.

Vanesa Catanzaro – BLes.com