Redacción BLes – Un equipo de investigadores de la Universidad del País Vasco y adscritos CIBERSAM, liderados por la investigadora Leyre Urigüen, ha identificado, por primera vez, los mecanismos a escala molecular que prueban que el consumo de marihuana incrementa el riesgo de desarrollar esquizofrenia.

Esta droga produce un efecto inmediato en la memoria, la atención y el rendimiento, incluido el escolar“, explica Ana González Pinto, profesora titular de la UPV/EHU y psiquiatra de Osakidetza.

Muchos estudios llevan años señalando que el uso a largo plazo del cannabis potente durante la adolescencia, aumenta el riesgo de desarrollar esquizofrenia más tarde en la vida. De hecho, expertos psiquiatras han advertido que el consumo de esta planta en personas menores de 18 años, con un sistema nervioso en pleno desarrollo, puede tener graves consecuencias sobre la salud mental, porque afecta directamente a la cognición, que es la capacidad del ser humano para conocer a través de los órganos de percepción.

Sin embargo, hasta ahora los mecanismos a escala molecular responsables del incremento del riesgo de desarrollar esquizofrenia, no habían sido identificados.

El proceso de investigación

Para realizar el estudio, los investigadores observaron el comportamiento de los animales y en un segundo paso, cuantificaron proteínas y receptores buscando los posibles cambios moleculares en ratones que habían recibido un tratamiento crónico con cannabis.

Comportamiento: Los ratones a los que se había administrado cannabis en la etapa temprana de su vida -lo que sería equivalente a la adolescencia en humanos- presentaron una mayor disposición a desarrollar comportamientos psicóticos.

En el estudio de la corteza cerebral de estos ratones, los investigadores detectaron alteraciones en el receptor de serotonina 2A, que es el principal responsable de que se produzcan las alucinaciones características de la psicosis y la esquizofrenia.

Este descubrimiento puede ayudar a prevenir y tratar la psicosis y esquizofrenia

La descripción de esta hiperactividad del receptor de serotonina 2A, detectada por primera vez a nivel molecular en el cerebro, es el primer paso para investigar en otros campos”, comenta la doctora Urigüen.

Asimismo, la investigadora asegura que “el objetivo final es identificar la existencia de cambios moleculares similares en personas que consumen cannabis para poder relacionarlos con el riesgo de desarrollo de psicosis o esquizofrenia; y, por otro, generar nuevos fármacos que mejoren la sintomatología de los pacientes con esquizofrenia”.

Este estudio proporciona la primera evidencia de la relación entre la exposición crónica al cannabis en los primeros años de vida y un mayor riesgo de desarrollar comportamientos similares a la psicosis en la edad adulta.

El grupo de investigación

El equipo responsable de este notable descubrimiento pertenece al grupo de Neuropsicofarmacología de la UPV/EHU, adscrito al Departamento de Farmacología e incluido en el CIBERSAM. Sus líneas de trabajo se encaminan a realizar investigaciones de carácter cooperativo con una visión traslacional, estrechando lazos entre la investigación clínica y la básica.

El Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) es un consorcio dependiente del Instituto de Salud Carlos III (Ministerio de Economía y Competitividad) y cofinanciado con fondos FEDER.

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