La organización Environmental Working Group, EWG, advierte que los cereales que popularmente se utilizan para el desayuno, en muchos países del mundo, contienen una fuerte dosis del principio activo glifosato, usado por Monsanto en la fabricación del herbicida ‘Roundup’ y considerado como potencialmente cancerígeno.

En agosto de 2018, un jurado de California condenó a Monsanto, a pagar 289 millones de dólares a un jardinero que contrajo cáncer por usar el producto en su trabajo y demandó a la empresa; también han habido miles de demandas similares más.

Las pruebas de EWG

EWG basa su afirmación en pruebas de laboratorios independientes sobre 45 productos en los que 43 resultaron contaminados por el cancerígeno, los análisis fueron encargados por la misma entidad, tal como lo reseña en su página web.

Se destacan las marcas: Kellogg’s, Quaker y Cheerios, comercializadas internacionalmente, entre otras.

Marcas de cereales analizados y sus resultados, aunque en inglés, se distinguen las marcas de la mayoría, las cifras indican las partes por mil millones encontradas en cada muestra (Fuente: www.ewg.org).

El 75 por ciento de las muestras fueron elaboradas con avena cultivada convencionalmente, evidenciando niveles del químico peligroso que superaban los límites que la organización considera seguros para la salud de los niños, en tanto que 25 por ciento restante, cultivados orgánicamente, mostraban contenidos del glifosato pero en proporciones muy inferiores a las referenciadas por EWG.

Marcas de cereales analizadas y sus resultados, aunque en inglés, se distinguen las marcas de la mayoría. Las cifras indican las partes por mil millones encontradas en cada muestra (Fuente: www.ewg.org) .

Antecedentes

Anualmente unas 120.000 toneladas de glifosato son fumigadas, en Estados Unidos, sobre los cultivos de maíz y soja, principalmente, como herbicida. Adicionalmente se aplica a los cultivos antes de cosechar para que seque el follaje más rápido, facilitando la cosecha.

La organización sin fines de lucro USRTK reveló que la Administración de Drogas y Alimentos, de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) analizó alimentos para detectar la presencia de glifosato durante dos años y encontró “una buena cantidad“, pero la FDA no ha publicado sus hallazgos, según reportó The Guardian.

Roundup es fumigado por millones de toneladas sobre los cultivos de alimentos en todo el mundo.

En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer -parte de la Organización Mundial de la Salud- declaró la sustancia como ‘probablemente cancerígeno para los seres humanos’, basándose en estudios realizados en Estados Unidos, Canadá y Suecia.

Por otro lado, en 2016,  la organización sin ánimo de lucro Food Democracy Now dijo que se encontraron “niveles alarmantes” de glifosato en varios cereales y otros productos, incluyendo más de 1.000 ppmm (partes por mil millones) en cereales de la marca Cheerios.

Asimismo, el Centro de Salud Ambiental analizó muestras individuales de 11 marcas de cereales y encontró niveles de glifosato que oscilaban entre 300 ppmm y más de 2.000 ppmm, relata también EWG.

¿Con cuánto cereal se pasa el límite del cancerígeno?

Con una sola porción de 60 gramos de cereal que contenga 160 partes por mil millones (ppmm) se alcanzaría la dosis máxima de glifosato, proporción que fue hallada en el 75 por ciento de los productos alimenticios analizados por EWG, entidad que también determinó las dosis.

Por su parte la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) enuncia que es probable que niños de 1 y 2 años de edad tengan la exposición más alta a la sustancia química, con alrededor de 230 veces la cantidad de referencia de EWG.

De hecho de las muestras de cereales estudiadas algunas superaron las 400 ppmm 3 promediaron 930 ppmm, y algunas superaron las 1.000 ppmm.

¿Cómo llega el glifosato a los cultivos orgánicos?

La investigación halló cantidades menores del químico cancerígeno en los cereales preparados con avena cultivada orgánicamente, y la productora de alimentos orgánicos Nature’s Path lo explica diciendo que si bien la agricultura ecológica prohíbe el uso de glifosato, este puede aparecer en sus productos.

Una de las razones es que el uso de ese herbicida se disparó en la última década al grado en que se ha adherido al agua y a las partículas del suelo, pudiendo viajar a través del aire o de los arroyos.

La avena debería ser libre de glifosato

La avena es una fuente saludable de fibra y nutrientes para niños y adultos, y su consumo está relacionado con la reducción del colesterol y la disminución del riesgo cardiovascular.

Tanto la avena como los productos fabricados con ella deberían estar libres del pesticida cancerígeno.

Corresponde ahora apremiar a los organismos de control para que se ocupen del caso restringiendo el uso del glifosato y exigiendo a las productoras de alimentos que utilicen avena libre del perjudicial químico.

José Ignacio Hermosa – BLes