Stranger, también conocida como Secret Forest, es una serie televisiva de suspense criminal emitida en 2017. Como uno de los mejores programas de televisión de ese año, presentaba a un procurador que accidentalmente se vio envuelto en un caso de asesinato en serie. Al intentar descubrir la verdad, se encuentra con continuos obstáculos por parte de la procuraduría, la policía y un gran conglomerado industrial.

La corrupción se hizo notar en todos estos organismos. Sin embargo, en el esfuerzo por descubrir al verdadero asesino y revelar la verdad, una persona tras otra perdió la vida. Y muchas personas que tenían información optaron por guardar silencio para protegerse. “Todo aquel que decida callarse es también cómplice”, decía el cartel del drama.

Sin embargo, existen situaciones similares más allá de las series de televisión. En China, donde los inocentes practicantes de Falun Dafa han sido reprimidos durante los últimos 23 años, ¿cuántas personas tienen el valor de revelar la verdad o simplemente optan por callar y seguir la política de persecución establecida por el Partido Comunista Chino (PCCh)?

Permanecer en silencio o no

Hay un proverbio que dice que “el silencio es oro”. Si se refiriera a tomarse el propio interés a la ligera y abstenerse de pelearse con los demás, sería un mérito y un rasgo admirable. Pero cuando se trata de sacrificar la propia conciencia para evitar las represalias del acosador, solo conduce a más tragedias que acaban perjudicándonos a todos.

Al igual que otros regímenes totalitarios, el PCCh necesita el apoyo del público cada vez que lanza campañas dirigidas a diversos grupos vulnerables. Una y otra vez, muchos han optado por guardar silencio, pensando que, puesto que aún no han sido puestos en el disparadero, ¿por qué sufrir por los demás en lugar de protegerse a sí mismos? Pero es precisamente esa mentalidad la que le da poder al matón, quien finalmente puede llegar a atacar a los que se quedaron callados.

Así es como se lleva a cabo la persecución contra los practicantes de Falun Dafa. Como grupo de ejercicios y meditación pacífica basado en los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, pocas personas estarían en desacuerdo con Falun Dafa sin la influencia externa. Pero después de que el exlíder del PCCh, Jiang Zemin, lanzara la persecución a nivel nacional en 1999, un gran porcentaje de la población consintió la brutalidad, lo que dio lugar a una de las peores violaciones de los derechos humanos del mundo moderno.

Pocas personas se han dado cuenta de que el silencio de la ciudadanía frente a la persecución que sufren los practicantes de Falun Dafa ha permitido a los agentes de policía encontrar una “justificación” para detener a los practicantes a su antojo, a que los guardias de los centros de detención torturen a los practicantes detenidos y que los funcionarios de los tribunales condenen a los practicantes. Especialmente en la cuestión de la sustracción forzada de órganos a practicantes vivos, la aquiescencia de los médicos y enfermeras implicados en esta atrocidad ha provocado la muerte de un número desconocido de practicantes de Falun Dafa y ha contribuido a encubrir este crimen contra la humanidad. Pero, ¿cómo soportará las malas consecuencias de este “silencio” el individuo o la sociedad?

Valores universales

Desde nuestro corazón, todos conocemos la importancia de la honestidad y la integridad, y a menudo les decimos a nuestros hijos que se mantengan alejados de aquellos que dicen mentiras y dañan a los demás. Pero cuando el PCCh inventa mentiras para difamar a los practicantes de Falun Dafa por su creencia en los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, ¿cuántas personas saben que deben mantenerse alejadas del PCCh?

“Todo el poder político viene del cañón de un arma”, escribió Mao Zedong. Así es como el PCCh ha intimidado al pueblo chino durante las últimas décadas, convenciendo a la gente de que cualquiera que se atreva a desafiar al régimen será eliminado. Además, el PCCh ha fabricado innumerables mentiras para lavar el cerebro del pueblo, haciendo que los reprimidos, así como los que llevan a cabo la persecución, crean que seguir la línea del Partido es la única manera de sobrevivir y avanzar. Durante este proceso, la aquiescencia de la opinión pública ha alimentado una y otra vez el despiadado fuego contra los inocentes a lo largo de las continuas campañas políticas del PCCh.

El fuego destruyó la valentía de los intelectuales para expresarse en la década de 1950, estuvo a punto de acabar con la cultura tradicional china durante la Revolución Cultural, sirvió de somnífero que impidió que la gente despertara ante la Masacre de la Plaza de Tiananmen en 1989, y también causó innumerables tragedias a los practicantes de Falun Dafa en los últimos 23 años.

Lo que va, viene

La desafortunada realidad es que al final pagaremos un precio por consentir las atrocidades del PCCh.

Cuando la gente deja de preocuparse por su conciencia, surgen todo tipo de problemas. Los alimentos falsificados y las fórmulas infantiles envenenadas han llevado a la gente a desconfiar de los alimentos que comemos en China. Después de que el encubrimiento y la desinformación sistémica del PCCh provocaran el estallido de la pandemia de COVID-19, el mundo entero la está sufriendo.

Debido a los medios de comunicación controlados por el PCCh, pocas de las tragedias causadas por el PCCh han salido a la luz. El reciente cierre de Xi’an puso aún más de manifiesto la naturaleza despiadada del PCCh, mientras que el tema de la trata de personas no llamó la atención del público hasta el reciente incidente de la “Mujer encadenada” en Xuzhou, provincia de Jiangsu.

La gente dice que cuando tres profesiones -jueces, médicos y profesores- sean corruptas, la sociedad estará acabada. Ahora mismo, la situación es mucho peor, ya que casi todas las profesiones, especialmente los funcionarios del gobierno, han sido objeto de un lavado de cerebro por parte del PCCh en mayor o menor medida.

Los practicantes de Falun Dafa, junto con los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, son la esperanza de China y de la humanidad. Más de 390 millones de chinos han renunciado a las organizaciones del PCCh -que también incluye las organizaciones juveniles afiliadas, la Liga de la Juventud Comunista y los Jóvenes Pioneros- para un futuro mejor. A medida que más personas rechazan al PCCh en todo el mundo, nuestra conciencia limpia traerá una nueva oportunidad para nosotros y nuestros hijos.

Fuente: MingHui.org

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