La guerra de Ucrania, iniciada tras la invasión de las tropas de la Rusia de Putin a Ucrania, pasa ya de la tercera semana de conflicto, sin que se vean atisbos de un fin de las hostilidades, pese a las permanentes reuniones entre ambas partes.

La gran pregunta que se hace todo el mundo es cuándo puede durar esta guerra. A ello intenta darle respuesta en un artículo el politólogo Francis Fukuyama. Estadounidense de origen japonés, Fukuyama es doctor en ciencias políticas por la Universidad de Harvard y catedrático de economía política internacional en la Universidad Johns Hopkins de Washington.

El autor muestra en su artículo 12 conclusiones o vaticinios. “Arriesgaré mi cuello”, dice el autor estadounidense.

Rusia saldrá derrotada

“Rusia se dirige a una derrota absoluta en Ucrania“, dice Fukuyama. “La planificación rusa fue incompetente, basada en la suposición errónea de que los ucranianos eran favorables a Rusia y que su ejército colapsaría inmediatamente después de una invasión”, añade.

“Los soldados rusos llevaban uniformes de gala para su desfile de la victoria en Kiev en lugar de municiones y raciones adicionales. Putin en este punto ha comprometido la mayor parte de su ejército en esta operación; no hay grandes reservas de fuerzas que pueda llamar para agregar a la batalla. Las tropas rusas están atrapadas en las afueras de varias ciudades ucranianas, donde se enfrentan grandes problemas de suministro y constantes ataques ucranianos”, dice el autor.

El colapso ruso, antes de lo previsto

“El colapso de su posición podría ser repentino y catastrófico, en lugar de ocurrir lentamente a través de una guerra de desgaste. El ejército en el campo llegará a un punto en el que no podrá ser abastecido ni retirado, y la moral se evaporará. Esto es al menos cierto en el norte; a los rusos les está yendo mejor en el sur, pero esas posiciones serían difíciles de mantener si el norte se derrumba”, prevé Fukuyama.

Sin solución diplomática ahora

“No hay una solución diplomática a la guerra posible antes de que esto suceda. No existe un compromiso concebible que sea aceptable tanto para Rusia como para Ucrania dadas las pérdidas que han sufrido en este momento”, dice Fukuyama.

La inutilidad de la ONU

“El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha demostrado una vez más su inutilidad. Lo único útil fue el voto de la Asamblea General, que ayuda a identificar a los actores malos o prevaricadores del mundo”, cree el autor.

El papel de la OTAN hasta ahora

“Las decisiones de la administración Biden de no declarar una zona de exclusión aérea o ayudar a transferir MiG polacos fueron buenas; han mantenido la cabeza durante un momento muy emotivo. Es mucho mejor que los ucranianos derroten a los rusos solos, privando a Moscú de la excusa de que la OTAN los atacó, así como evitando todas las posibilidades obvias de escalada. Los MiG polacos en particular no agregarían mucho a las capacidades ucranianas. Mucho más importante es un suministro continuo de JavelinsStingers, TB2s, suministros médicos, equipos de comunicaciones e información compartida. Supongo que las fuerzas ucranianas ya están siendo dirigidas por la inteligencia de la OTAN que opera desde fuera de Ucrania”, sostiene Fukuyama.

El coste para Ucrania

“El coste que está pagando Ucrania es enorme, por supuesto. Pero el mayor daño lo causan los cohetes y la artillería, sobre los que ni los MiG ni las zonas de exclusión aérea pueden hacer mucho. Lo único que detendrá la matanza es la derrota del ejército ruso sobre el terreno“, revela el politólogo.

El futuro de Putin

“Putin no sobrevivirá a la derrota de su ejército. Recibe apoyo porque se le percibe como un hombre fuerte; ¿qué tiene para ofrecer una vez que demuestra incompetencia y es despojado de su poder coercitivo?”, se pregunta el autor.

Golpe al populismo en el mundo

“La invasión ya ha causado un gran daño a los populistas de todo el mundo, quienes antes del ataque expresaron uniformemente su simpatía por Putin. Eso incluye a Matteo Salvini, Jair Bolsonaro, Éric Zemmour, Marine Le Pen, Viktor Orbán y, por supuesto, Donald Trump. La política de la guerra ha expuesto sus inclinaciones abiertamente autoritarias”, dice Fukuyama.

Lección para China…

“La guerra hasta este punto ha sido una buena lección para China. Al igual que Rusia, China ha construido fuerzas militares aparentemente de alta tecnología en la última década, pero no tienen experiencia en combate. El miserable desempeño de la fuerza aérea rusa probablemente sería replicado por la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación, que tampoco tiene experiencia en la gestión de operaciones aéreas complejas. Podemos esperar que los líderes chinos no se engañen a sí mismos en cuanto a sus propias capacidades como lo hicieron los rusos al contemplar un movimiento futuro contra Taiwán”, dice.

… y para Taiwán

“Esperemos que Taiwán se dé cuenta de la necesidad de prepararse para luchar como lo han hecho los ucranianos y restablecer el servicio militar obligatorio. No seamos prematuramente derrotistas”, reflexiona el politólogo.

Drones turcos

“Los drones turcos se convertirán en los más vendidos“, reflexiona Fukuyama.

Qué ocurrirá tras la derrota rusa

“Una derrota rusa hará posible un ‘nuevo nacimiento de la libertad’ y nos sacará de nuestro miedo al estado de decadencia de la democracia global. El espíritu de 1989 seguirá vivo gracias a un puñado de valientes ucranianos”, concluye.

Fuente: 20minutos.es

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