La cancillería peronista emitió un bochornoso comunicado sobre la situación de las últimas horas en Gaza y hubo indignación en Argentina.

La presidencia de Cristina Fernández de Kirchner de una semana tuvo toda la impronta nefasta en materia internacional de los años del primer kirchnerismo. Aunque técnicamente no tendría nada que ver, desde que Alberto se fue a Europa y su segunda asumió la jefatura de Estado, las manifestaciones en materia de política exterior del país y sus voceros fueron bochornosas. Primero, con el tabú de Venezuela, de la que no hay que hablar más y luego con la infame declaración oficial que hace referencia a un supuesto “uso desproporcionado de la fuerza” por parte de Israel, en respuesta a los ataques terroristas de Hamás.

Si no fuera porque el mamarracho de canciller Felipe Solá dejó en evidencia —en medio de su viaje junto a Fernández— que el albertismo “tiró la toalla” en materia de política exterior con el kirchnerismo duro, uno podía pensar que el ministro de Relaciones Exteriores “dejó el Twitter abierto” en Cancillería y un militante de CFK emitió un comunicado oficial. Pero las indignantes declaraciones de Solá sobre el “tema tóxico” de Venezuela anticipó la colonización del Instituto Patria en materia de política exterior del Gobierno argentino.

Para la Cancillería de la República Argentina, la respuesta de Israel a los misiles arrojados por Hamás sobre la población civil significa un “uso desproporcionado de la fuerza”. Kirchnerismo explícito. La misma confusión ideológica, que confunde a las víctimas con sus agresores, la manifiestan en materia de seguridad doméstica. Pareciera ser que el espacio de Cristina Fernández siempre está del lado de los violentos y los hostiles, a los que defiende. Siempre.

La exministra de Seguridad de Mauricio Macri, Patricia Bullrich, que ya se lanzó a competir por una diputación en la Ciudad de Buenos Aires, le pidió a Solá que la “ideología” no deje de lado la realidad de un “ataque terrorista”. Lo cierto es que ni siquiera es la ideología de Solá o la de su supuesto jefe. Es la de la patrona y sus amigos. En todo caso, la ideología o filosofía, mejor dicho, de Alberto y también de Solá es la de aceptar la humillación absoluta a cambio de mantener un poder efímero, que se convertirá en vergüenza vitalicia dentro de muy poco.

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El diplomático que perdió la diplomacia: “Dice burradas”

Diego Guelar, exembajador argentino en Estados Unidos, Brasil, China y la Unión Europea, perdió la paciencia y fulminó al actual canciller. Mediante una columna de opinión publicada esta mañana, el diplomático aseguró que “cada vez que Solá abre la boca es para decir una burrada”.

«Todas sus intervenciones son equivocadas, agresivas u ofensivas respecto de países amigos, a los que necesitamos y a quienes les pedimos continuamente apoyos que resultan indispensables. Por ejemplo, Israel, a quien le pedimos tecnología para vacunas”, señaló.

Para el exembajador macrista, Argentina no puede darse el lujo de tener “como referente de política exterior a alguien que ignora los más elementales contenidos de una política exterior coherente y sustentable”.

Preocupación en la Embajada de Israel en Buenos Aires

Galit Ronen, embajadora de Israel en Argentina, respondió al bochornoso comunicado de Cancillería y reconoció que lo recibió “con preocupación”, ya que de ninguna manera “expresa la buena relación que existe” entre ambos países.

La funcionaria, en el marco de una entrevista televisiva, reconoció estar “muy triste” por el ataque a su patria a manos de “una organización terrorista” y aseguró que Israel hizo “todo lo posible” para evitar esta situación, pero que tiene la obligación de proteger a su ciudadanía.

Marcelo Duclos– Panampost.com