Redacción BLes – La viróloga china Shi Zheng Li, quien ha estudiado el origen del coronavirus en murciélagos similares al SARS, amenazó con que el virus del PCCh (Partido Comunista Chino) ahora es tan sólo “la punta del iceberg”.

Shi trabaja en el Instituto de Virología de Wuhan (WIV), una institución que ha defendido la engañosa narrativa del régimen chino a la luz de las críticas de la comunidad internacional que lo culpan de propagar el virus.

Por lo tanto, Shi y otros investigadores de WIV han negado categóricamente que este laboratorio fue el origen del nuevo coronavirus. El 3 de febrero, su equipo fue el primero en reportar públicamente que el virus conocido como 2019-nCoV era un coronavirus derivado de murciélago.

Si bien ahora va en aumento el número de informes que desmienten el origen natural del virus del PCCh, en una entrevista que tuvo el lunes con la cadena de televisión estatal CGTN, Shi dijo que se necesita de un esfuerzo internacional para prevenir brotes infecciosos similares y que era necesario conocer los virus transportados por animales salvajes.

Las palabras de la viróloga del WIV despiertan aún más sospechas sobre los propósitos del régimen chino en medio de la pandemia luego de que Shi fuera blanco de numerosas críticas que apuntaron a que, aunque logró decodificar la cepa del virus en tres días en el mes de diciembre del año pasado, habría terminado siendo coartada por el Partido Comunista Chino.

Según lo recogido por el International Business Times, el descubrimiento de la investigadora pudo haber sido de gran utilidad para llevar a cabo el desarrollo temprano de pruebas diagnóstico así como también de vacunas para tratar la enfermedad.

Tras sus hallazgos, Shi confesó que luego de comunicarse desde una conferencia a la que había asistido el año pasado para investigar las nuevas enfermedades no identificadas, sentía temor sobre la posibilidad de que el virus del PCCh (Partido Comunista Chino) hubiera escapado del laboratorio.

En redes sociales comenzó a circular rumores de que la viróloga en un momento dado habría sido presionada a desechar los informes elaborados, viéndose obligada a escapar con varios documentos confidenciales a la embajada de los Estados Unidos en París, aunque más tarde ella misma habría desmentido a través de Wechat dicha información.

“No importa cuán difíciles sean las cosas, (desertar) nunca sucederá. No hemos hecho nada malo. Con una fuerte creencia en la ciencia, veremos el día en que las nubes se dispersen y el sol brille”, escribió Shi.

Al respecto, Gao Yu, reportero de origen chino que habría entrevistado a Shi, dijo: “Nos enteramos más tarde de que su instituto terminó la secuenciación de genes y las pruebas relacionadas tan pronto como el 2 de enero, pero fue silenciada”.

En medio de la polémica que salió a la luz pública sobre las declaraciones de la viróloga, se dio a conocer un informe de inteligencia de 15 páginas obtenido por el diario australiano Saturday Telegraph, el cual apunta al silenciamiento por parte del régimen chino de varios médicos que intentaron hablar sobre el virus.

El documento indica que se destruyeron importantes evidencias y a los médicos que trabajaban en una vacuna les fue denegado el acceso a muestras. De acuerdo con el archivo desclasificado el régimen chino comenzó con la censura el 31 de diciembre del año pasado.

El régimen chino al mismo tiempo ha reforzado la idea de que el virus no provino del laboratorio de Wuhan luego de que este mes el portavoz del Ministerio de Defensa de China, Hua Chunying, asegurara que el Instituto de Virología de Wuhan no era la fuente del brote tras llevarsen a cabo revisiones de las instalaciones, informó The Washington Times.

No obstante en medio de la alarma mundial generada por la pandemia, poco a poco han salido a la luz más estudios y declaraciones de expertos en el campo de la medicina que apuntan a que el coronavirus pudo haber tenido una fuente de origen artificial.

En el mes de abril Richard H. Height, conocido biólogo molecular cuya experiencia sobre el coronavirus ha sido resaltada en varias ocasiones por el Washington Post y MSNBC, dijo a Daily Caller News Foundation que había una alta probabilidad de que el virus se hubiese filtrado a raíz de un accidente de laboratorio.

Por otro lado, un recientemente estudio elaborado por un grupo de científicos australianos que investigaban una cura para el coronavirus encontraron una “notable coincidencia o un signo de intervención humana”.

Los hallazgos hechos por los científicos liderados por el doctor Nikolai Petrovsky de la Universidad de Flinders, Australia fueron observados luego de analizar modelos informáticos de alto rendimiento para estudiar la capacidad que tiene el virus de atacar a 12 variedades de animales exóticos y domésticos.

“Los resultados muestran claramente que el virus COVID-19 está exquisitamente adaptado para infectar a los humanos”, señaló Petrovsky.

¿Conoces nuestro nuevo canal de Youtube? ¡Suscríbete!