Redacción BLesEgipto se felicita por haber descubierto la legendaria “Ciudad dorada perdida de Luxor”, en un golpe de suerte secundado por la técnica, considerado como el más fabuloso desde el hallazgo de la tumba del faraón Tutankamón. 

Ubicado en el riquísimo sitio arqueológico de Luxor, a orillas del río Nilo, contiene vestigios de una extensa ciudad que permite discernir las costumbres y modo de vida de los habitantes que la ocuparon hace 3.400 años, relata NBC News del 10 de agosto. 

“Esto es asombroso porque en realidad sabemos mucho sobre tumbas y vida después de la muerte”, dijo el arqueólogo egipcio Zahi Hawass hablando sobre la importancia cultural del descubrimiento en pos del cual muchos equipos de buscadores resultaron frustrados. 

Y agregó: “Pero ahora descubrimos una gran ciudad que nos cuenta por primera vez la vida de la gente durante la Edad de Oro”, que yació desconocida bajo las arenas del desierto hasta septiembre y que tan solo fue revelada esta semana. 

“Cada trozo de arena puede contarnos la vida de la gente, cómo vivía la gente en esa época, cómo vivía la gente en la época de la edad de oro, cuando Egipto gobernaba el mundo”, expresó el emocionado arqueólogo. 

Y reiteró: “Pasamos mucho tiempo hablando de las momias y hablando de cómo murieron, del ritual de sus muertes. Y este es el ritual de sus vidas”.

Los objetos desenterrados consisten en anillos, escarabajos y artefactos de cerámica de colores, con base en los cuales se logró determinar que pertenecían a un periodo transcurrido entre los años 1391 y 1353 a.C.

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Esta es considerada una época de prosperidad que fue regida por el faraón Amenhotep III, que luego siguió siendo usada por las generaciones siguientes, entre ellos su hijo y sucesor el faraón Akenatón y su esposa de deslumbrante belleza: Nefertiti. También el legendario faraón Tutankamón. 

Si bien el exitoso equipo de exploradores y arqueólogos dirigido por Hawass tenía como objetivo de su búsqueda el Templo Mortuorio de Tutankamón, fue sorprendido por imponentes muros de barro de 3 metros de altura que seguían una trayectoria zigzagueante. 

Por su parte la profesora de Egiptología de la Universidad Johns Hopkins, Betsy Brian, dijo que la magnitud de este tesoro arqueológico solo rivalizaba en trascendencia con uno solo. 

“El descubrimiento de esta ciudad perdida es el segundo hallazgo arqueológico más importante desde la tumba de Tutankamón”, explicó Brian en el comunicado de prensa del Ministerio de Antigüedades egipcio, según African News. 

Dos hechos curiosos desconocidos hasta entonces llamaron la atención de los excavadores, y que crean más intriga sobre las costumbres de esa civilización. 

Uno fue un esqueleto en una extraña postura. Yacía con los brazos extendidos a los lados y los restos de una cuerda alrededor de las rodillas.

El otro evidenciaba la organización en cuanto a los registros y el seguimiento que podría seguirse a un recurso tan cotidiano como la carne. 

Se trata de un recipiente, que contenía unas 22 libras de carne hervida o seca, junto al cual se descifró la siguiente inscripción: “Ese año 37, carne condimentada para la tercera fiesta de Heb Sed del matadero del corral de Kha, preparada por el carnicero luwy”.

El comunicado del ministerio de cultura de Egipto dijo que su gobierno seguiría con las investigaciones.

José Hermosa – BLes.com