Redacción BLesEn una extensa entrevista que será publicada como libro este martes 16 de marzo, el Papa Francisco habló de un escenario mundial post pandemia donde la humanidad deberá abrazar un ‘nuevo orden mundial’, con políticas agresivamente ambientalistas y la supuesta eliminación de la injusticia social, un término usado por la izquierda para promulgar leyes que le permiten quitarle la riqueza a la gente y adueñarse de la propiedad privada.

La entrevista que se titula “Dios el mundo por venir”, la autoridad máxima de los católicos expresó su visión de un ‘nuevo orden mundial’, un concepto que hasta ahora permanece como ‘teoría conspirativa’ en los medios principales, pero que ha ganado fuerzas a medida que líderes como el Papa o otros políticos le van dando una definición.

“Podemos curar la injusticia construyendo un nuevo orden mundial basado en la solidaridad, estudiando métodos innovadores para erradicar el acoso, la pobreza y la corrupción”, dijo Francisco, “trabajando todos juntos… para proporcionar asistencia médica para todos”, expresó Francisco.

El concepto de un nuevo orden mundial implica un gobierno globalista que maneje todas las naciones, sin fronteras, con una sola religión, una especie de comunismo autoritario donde una elite decidirá por el resto del mundo.

Asistencia médica para todos

En las declaraciones del Papa, términos como ‘asistencia médica para todos’, ‘erradicar el acoso (bullying) y la pobreza’ son usados muy a menudo por líderes políticos de izquierda en sus intentos de conseguir el apoyo de las masas.

El fanatismo del cambio climático

En cuanto a las políticas ‘verdes’ otro aspecto del progresismo actual, el Papa dijo que ya hay ‘movimientos populares’ que “intentan concretar una nueva forma de ver nuestra casa común: ya no como un almacén de recursos que hay que explotar, sino como un jardín sagrado que hay que amar y respetar, mediante comportamientos sostenibles”.

Los conceptos de ‘jardín sagrado que hay que amar y respetar’ son los mismos que usó Al Gore para crear el movimiento del “cambio climático’ con el que se creó un fanatismo que adora a la ‘madre tierra’ a costa de la vida humana.

“Si no nos remangamos y cuidamos inmediatamente la Tierra, con opciones personales y políticas radicales, con un giro económico “verde” dirigiendo los desarrollos tecnológicos en esta dirección, tarde o temprano nuestra casa común nos tirará por la ventana. No podemos perder más tiempo”, advirtió el Papa.

Sin fronteras, sin nación

Francisco también atacó la idea del nacionalismo o el amor por la patria propia, la identidad de las personas como pueblo, algo que los globalistas desean erradicar.

“Unida en la fraternidad, la humanidad es capaz de hacer frente a las amenazas comunes, sin más recriminaciones mutuas contraproducentes, instrumentalización de los problemas, nacionalismo miope, propaganda proteccionista, aislacionismo y otras formas de egoísmo político”.

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El falso ‘feminismo’

El Papa también adhirió a la cuestionable idea de un mundo machista diciendo que las mujeres no deben “ser discriminadas en términos de salario y trabajo, o perder el trabajo por ser mujeres” una idea que ha sido desacreditada ampliamente, pues los salarios en general se otorgan por desempeño y capacidad, no por género.

Distribución de la riqueza

Otro concepto socialista mencionado por el Papa en su entrevista, repetido por muchos progresistas es la famosa ‘distribución de la riqueza’ con la que los gobiernos autoritarios les quitan dinero a las clases altas, supuestamente para dársela a los más pobres, en vez de buscar generar trabajo para que cada uno se gane la vida.

“Cambiando los estilos de vida que llevan a millones de personas, especialmente a los niños, a las garras del hambre, podremos llevar una existencia más austera que haga posible una distribución justa de los recursos. Esto no significa disminuir los derechos de algunas personas para nivelar hacia abajo, sino que implica garantizar más y más amplios derechos a los que actualmente no los tienen”, declaró Francisco.

La prosperidad no se consigue promulgando leyes mundanas

Ciertamente, para una persona verdaderamente religiosa o espiritual, pensar que todo depende de legislar para cambiar el mundo, o que la solución está en sacarle dinero a los ricos para dársela a los pobres, o adorar ciegamente a la tierra a costa de sacrificar la vida humana, es una clara manifestación de falta de fe.

Los verdaderos creyentes creen y tienen fe en que solo siendo personas virtuosas, siguiendo las enseñanzas divinas los dioses proveerán al hombre de prosperidad y armonía.

Álvaro Colombres Garmendia– BLes.com